Se ha especulado tanto sobre los entretelones de la Operación Jaque que liberó a 15 secuestrados que estaban en poder de las FARC, que bien vale la pena hacer un repaso de diversas variantes y sus consecuencias. No vaya a ser que, con tanto revuelo, se nos escape lo esencial.
Variante gubernamental
El ejército y los servicios secretos conciben una operación arriesgada pero plausible para liberar a algunos secuestrados. Los infiltrados en la guerrilla convencen a sus interlocutores de que hay que trasladar a los rehenes. Se montan todos en un helicóptero y, luego de proceder a maniatar a un par de secuestradores, le cuentan a los 15 que están libres y en manos del ejército colombiano. La variante gubernamental crea un alborozo popular en el país que premia a su presidente Álvaro Uribe con un respaldo del 91%. La comunidad internacional se suma al jolgorio y se deshace en palabras de elogio. Gana el gobierno y todos hablan de la debilidad de las FARC.
Variante suiza
Una radio suiza dice que el gobierno de Bogotá ha pagado aproximadamente 20 millones de dólares por el rescate, que todo es obra de una operación estilo cinematográfico pero falsa de A a Z. El gobierno colombiano replica que es una maniobra para desprestigiarlo; los ex secuestrados aseguran que no les parece que se trató de una farsa. Si fuese cierta la variante suiza significaría que lo único que le importa a la gente de las FARC en estos momentos es el dinero. Qué lejos parecen los años de ideales revolucionarios. Serían simplemente delincuentes comunes que buscan medrar con la desgracia ajena.
Variante César
Gerardo Antonio Aguilar, alias César, carcelero de los secuestrados, no desea seguir más en el baile. Pide a cambio de los 15 que lo dejen en paz, que no lo extraditen, que le devuelvan a su mujer capturada desde hace un año por el ejército. Si fuera auténtica esta versión, todo indicaría que el deterioro moral de los rebeldes no es un hecho aislado, sino un comportamiento en vías de incrementarse. Cuando se deja de creer es porque se ha llegado al convencimiento de que no hay victoria posible. No es una derrota, pero se le parece demasiado. Amén de que se le otorga al gobierno una capacidad de persuasión que ningún adversario está dispuesto a reconocer.
Variante del engaño
Las mismas FARC o sus allegados deciden hacer algo para echarle agua a la leche de la victoria de Uribe, aunque sea una mosca que empañe tanto éxito y buena suerte. Si esta fue la intención, ha logrado parcial y reducidamente su propósito, porque siempre habrá gente dispuesta a creer todo aquello que esté en contra del "enemigo". No obstante, al final de cuentas, incluso si esta Operación Jaque hubiese sido una payasada, se trata de una payasada que ha liberado de un plumazo al símbolo máximo de los secuestrados del país, Ingrid Betancourt, y a los tres norteamericanos que significaban para las FARC su mejores presas de caza. No está mal para un montaje incruento.
*José Zepeda Varas es director del Departamento Español de Radio Nederland.




























