Qué horror, pero es cierto, guerras, conflictos, tragedias humanas, desastres naturales, son el pan del periodismo. Tal vez sea por eso que desde Chile envíen esta nota que habla de la otra cara, que también está presente pero es habitualmente negada por la máscara oscura de la realidad.
Llamado a los medios de comunicación para informar lo que sirve, lo que enaltece y lo que multiplica la esperanza:
Un joven arriesgó su vida por salvar a una anciana atrapada. Una mujer ayudó a bajar a los niños de la vecina desde un piso 14. Un hombre se lanzó al agua para rescatar a su vecino. Un bombero salvó a un niño un segundo antes del derrumbe. Un carabinero dejó pasar a una mujer que buscaba leche y pan para sus hijos. Un niño cuidó y salvó a sus hermanos porque sus padres no estaban. Una camarera protegió a los turistas desesperados. Un pescador enfrentó las olas para salvar a unos desconocidos. Un grupo de estudiantes universitarios se quedó para ayudar a los damnificados. Un alcalde ha luchado sin parar junto a su pueblo. Un comunista salvó a un derechista. Un narcotraficante está repartiendo agua y alimentos. Un conscripto rescató a un teniente. Un centro de padres organiza una campaña solidaria. Un partido político llama a sus militantes a ayudar. Una lola del barrio alto se fue a repartir comida a los barrios duros. Una jefa de hogar donó la mitad de sus frazadas. Un maestro prestó sus herramientas. Una profesora se fue a cuidar niños a la caleta desolada. Un grupo de derecha pierde la vida por querer solidarizar. Un cura va por las calles abrazando a los sin casa, sin pan y sin abrigo. Un patriota iza la bandera en medio de la catástrofe. Un cantor ayuda a reparar la vieja casa en ruinas. Un funcionario público olvidó que era sábado y domingo. Un famoso de la tele ofrece su casa. Un médico atiende a los heridos sin pedir nada a cambio. Una monja acarrea agua. Un boy scout enseña a hacer fogatas para enfrentar el frío. Un vagabundo comparte su único pan. Un boliviano ofrece u vaso de agua a un chileno. Un chileno le da albergue a un peruano. Todos abrazan a quienes perdieron a sus seres queridos. Un ingeniero da horas de trabajo para reconstruir un pueblo lejano. Una chilena se comunica con el mundo y organiza ayudas. Un banquero abre crédito blando para reconstruir. Una niña dona sus juguetes. Un poeta se arremanga y toma la pala para despejar el camino. Un flaite salva a un empresario. Un país entero se rescata. Un país entero resiste el terremoto y el tsunami.
Estas son las noticias más verdaderas. Estos son los héroes de Chile hoy, aquí y ahora.
¡Viva Chile Mierda!
Cuando al alba sale el huaso a destapar estrellas
y, mojado de rocío, enciende el fuego en sus espuelas
cuando el caballo colorado salta la barra del mar
y se estremece el lago con una lenta bruma de patos,
cuando cae el recio alerce y en sus ramas cae el cielo:
digo con nostalgia ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando el buzo ilumina su escafandra
y las ballenas se acercan a mamar en el vientre de las lanchas
cuando cae al fondo del océano la osamenta de la patria
y como vaca muerta la arrastra la ola milenaria
cuando explota el carbón y se enciende la Antártida:
digo, pensativo, ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando se viene el invierno flotando en el Mapocho
como un muerto atado con alambres, con flores y con tarros
y lo lamen los perros y se aleja embalsamado de gatos
cuando se lleva un niño y otro niño dormidos en su escarcha
y se va revolviendo sus grises ataúdes de saco:
digo enfurecido ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando en noche de luna crece una población callampa
cuando se cae una escuela y se apaga una fábrica
cuando fallece un puerto en el Norte y con arena lo tapan
cuando Santiago se apesta y se oxidan sus blancas plazas
cuando se jubila el vino y las viudas empeñan sus casas:
digo cabizbajo ¡VIVA CHILE MIERDA!
Me pregunto, de repente y asombrado,
¿por qué diré Viva Chile Mierda y no Mier... mosa Patria?
quizás en mi ignorancia repito el eco de otro eco:
¡Viva! dice el roto con la pepa de oro entre los dedos
¡Chile! dice el viento al verde cielo de los ebrios valles
¡Mierda! responde el sapo a la vieja bruja de Talagante
¿Qué problema tan profundo se esconde en las líneas de mi mano?
¿Es mi país una ilusión que me sigue como la sombra al perro?
¿No hay Viva entre nosotros sin su Mierda, compañeros?
la una para el esclavo, la otra para el encomendero
la una para el que explota salitre, cobre, carbón, ganado
la otra para el que vive su muerte subterránea de minero.
Y como penamos y vivimos en pequeña faja de abismo
frente al vacío alguien gritó la maldición primero.
¿Fue un soldado, herido en la batalla de Rancagua?
¿Fue un marino en Angamos? ¿Un cabo en Cancha Rayada?
¿Fue un huelguista en La Coruña? ¿Un puño cenado en San Gregorio?
¿O un pascuense desangrándose en la noche de sus playas?
¿No cantó el payador su soledad a lo divino
y a lo humano se ahorcó con cuerdas de guitarra?
¿No siguió al Santísimo a caballo y a cuchillás mantuvo al diablo a raya?
¡Ah!, qué empresa tan gigante para destino tan menguado.
Entre nieve y mar, con toda el alma,
nos damos contra un rumbo ya tapiado,
por consecuencia, en la mañana cuando Dios nos desconoce,
cuando alzado a medianoche nos sacude un terremoto,
cuando el mar saquea nuestras casas y se esconde entre los bosques,
cuando Chile ya no puede estar seguro de sus mapas
y cantamos, como un gallo que ha de picar el sol en pedazos,
digo, con firmeza, ¡VIVA CHILE MIERDA!
Y lo que digo es un grito de combate
oración sin fin, voz de partida, fiero acicate
espuelazo sangriento con las riendas al aire
galopón del potro chileno a través de las edades
es crujido de capas terrestres, anillo de fuego,
vieja ola azul de claros témpanos pujantes.
País - Pájaro, raíz vegetal, rincón donde el mundo se cierra,
quien lo grite no tendrá paz, caerá para seguir adelante.
Y porque de isla en isla, del mar a la cordillera,
de una soledad a otra, como de una estrella a otra estrella,
nos irá aullando en los oídos la sentencia de la tierra:
digo, finalmente, ¡VIVA CHILE MIERDA!
Fernando Alegría.
Nació el 26 en Septiembre de 1918 en SANTIAGO, CHILE. Falleció a los 87 años el 29 de octubre de 2005, en Walnut Creek, al norte de California.





























En Chile ha quedado demsotrado la solidaridad y la hermandad ante tan terrrible tragedia , el pueblo Chileno esta dando lecciones al mundo de lo que es ayudar al projimo en momentos dificiles ,lamentablemente es asi como lo dice el titulo de este articulo ,pero en este mundo en que vivimos no todo es color de rosas , y las noticias buenas ,malas y regulares corren de un lado a otro como el mismo aire que sopla nuestars caras, lamentablemente las malas siempre son las primeras en llegar a nuestros oidos.
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