Ministerio de AA.EE.
La decisión de ejecutar las llamadas obras del Plan Delta, un gigantesco proyecto con el fin de cerrar los brazos de mar en el sudoeste de Holanda, fue tomada tras las catastróficas inundaciones de 1953.
Para efectuar este cierre en la vecindad de las islas de las provincias de Zelandia y Holanda del Sur se requería construir primero grandes y sólidos malecones de algunas docenas de kilómetros. Esto lo que hacia factible que muchos centenares de kilómetros de diques existentes, situados alrededor de las islas, pudieran quedar fuera del alcance de las mareas altas. Este titánico proyecto se ultimó en 1986. Los gastos ascendieron a más de 7.500 millones de florines.
La barrera de marea en el Hollandse Yssel
Al producirse la catástrofe de 1953, faltó poco para que se rompieran los diques situados a lo largo del río Hollandse Yssel, que desemboca en el Nieuwe Maas, cerca de Rotterdam. Si se hubiera producido tal rotura de diques, se hubiese inundado gran parte de la densamente poblada Conurbación.
Con el objeto de reducir a un mínimo semejante probabilidad, se hubiera podido cerrar con un malecón este río cerca de Rotterdam, debido a lo cual los diques de río situados detrás de tal malecón ya no necesitarían repeler más el agua de las mareas altas. Sin embargo, contra la construcción de un malecón fijo se oponían diversos intereses, entre otros por parte de la navegación, mientras que por otro lado se comprobó también que el estado del fondo del río no era apropiado para soportar el peso de un malecón.
La solución se halló en la construcción de una represa móvil, que normalmente permanece abierta y no se cierra más que en caso de mareas peligrosas, o que en la práctica raras veces ocurre por más de un día. La represa consiste en dos torres de hormigón de 45 metros de altura, entre las cuales se encuentra una compuerta de acero levadiza de movimiento vertical de 80 metros de largo por 11.50 metros de alto.
Como segunda prevención, se encuentra 120 metros más lejos un segundo juego de torres, entre las cuales se encuentra una compuerta levadiza igual. Para que también puedan pasar los barcos si la compuerta está bajada, se encuentra junto a la represa una esclusa de cuenco con un puente móvil por encima. Esta barrera de marea y contra temporales costó aproximadamente 43 millones de florines y fue inaugurada oficialmente el 22 de octubre de 1958.
*Texto del servicio de información del Ministerio de AA.EE.





























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