La violencia sexual sobre las mujeres es también causa de preocupación en los países nórdicos europeos. Así lo denuncia Amnistía Internacional con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Amnistía Internacional ha publicado este lunes dos informes en los que denuncia la situación de violencia que viven las mujeres en distintas partes del globo. Uno de ellos está dedicado a Camboya, y el otro, a los países nórdicos europeos: Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia.
La publicación simultánea de ambos informes demuestra, según la organización, que tanto en países pobres como en países ricos, las mujeres que son violadas o son víctima de abusos tienen pocas posibilidades de ver a sus atacantes ante la justicia. Amnistía considera cuanto menos chocante que en pleno siglo XXI, con tanta legislación como existe para fomentar la igualdad de género, todos los gobiernos fallen a la hora de proteger a las mujeres o de asegurar que los criminales paguen por sus delitos.
Países con buena reputación
Llama la atención que Amnistía Internacional haya dedicado uno de sus trabajos de investigación a países que gozan de buena reputación en la escena internacional, como son los países nórdicos europeos.
Michael Bochenek, jefe del equipo de investigación de AI que se dedica a los derechos económicos, sociales y culturales, dice a Radio Nederland que Amnistía Internacional es una organización internacional y, por tanto, debe denunciar los casos de violaciones de los derechos humanos que ocurren en cualquier país, incluso aquellos con prestigio reconocido.
La organización reconoce que la igualdad de género está más garantizada en los países nórdicos que en otros lugares del mundo, sobre todo en lo que se refiere a la educación, el empleo o el acceso a cargos públicos, en eso sí los países son modelo, pero parece que la igualdad se detiene en la puerta del hogar. Bochenek señala que hay ciertas diferencias entre los países que aparecen en el informe, pero, en general, las actitudes continúan siendo de situaciones de desigualdad por la persistencia de roles o patrones antiguos que contribuyen a las violaciones a los derechos humanos.
“Caso Cerrado”
El informe de Amnistía Internacional dedicado a los países europeos tiene por título: “Caso Cerrado: Violación y derechos humanos en los países nórdicos”.
Este nombre hace referencia al hecho de que en estos países muchos de los casos de violencia sexual contra la mujer no llegan a juicio.
En Dinamarca, por ejemplo, sólo el 20% de los casos denunciados llega a una sentencia o condena, en Finlandia el porcentaje es del 13% y en Noruega, un 12%. Michael Bochenek dice que lo llaman “Caso cerrado” por el hecho de que muchos casos no son reportados y de los que sí se reportan, la mayoría no se investiga del todo. “Al final del día no se ve la justicia para estas mujeres”, dice el representante de Amnistía Internacional.
El número de denuncias por violencia sexual que se presentan en los países nórdicos aumenta, pero sin embargo, la cantidad de sentencias condenatorias se mantiene estable, lo cual refleja que algo falla en el sistema.
Desde Amnistía dicen que esto muestra un patrón característico de una situación donde hay más información sobre los derechos, por lo que hay más voluntad de denuncia pero sin embargo no existe el mismo desarrollo en lo que respecta a los oficiales de gobierno, los fiscales, o la policía. Hay una falta de formación y de entendimiento sobre qué son estos crímenes y cuáles son los deberes del Estado para investigar, prevenir y, cuando hay violaciones, asegurar que se hace justicia.
Principales carencias
Además de la falta de investigación, y del bajo número de sentencias, otro problema que ha constatado Amnistía Internacional hace referencia a las leyes. Michael Bochenek explica que en estos países existen conceptos legales antiguos que no son útiles y que no muestran un entendimiento de qué es violación.
“Lo que necesitamos son reformas en estas leyes para asegurar que cualquier tipo de violación sexual sea considerado como violación en la ley”, subraya, y pone como ejemplo el caso de Dinamarca, país en el que persiste la idea de que un acto sexual sin consentimiento dentro del matrimonio no es una violación.
Otra carencia del sistema de los países nórdicos es la permanencia de actitudes o patrones socioculturales que desdibujan el valor de la mujer. Dichos patrones tienen sus efectos sobre los procesos judiciales en los que, con frecuencia, predominan los prejuicios o ideas estereotipadas.
Plan nacional
Amnistía Internacional propone que cada uno de esos países adopte un plan nacional que reúna todos los esfuerzos del Estado para corregir la situación actual. La reputación de estos países es excelente en otras áreas, recuerda Michael Bochenek, quien añade que “tenemos confianza de que si hay estrategias y planes nacionales bien coordinados, habrá un mejoramiento en cada una de las áreas de las que hemos hablado”.





























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