Dos mil millones de personas no tienen acceso a las medicinas que necesitan para combatir sus enfermedades.

En los países en desarrollo, muchos no pueden pagar los fármacos necesarios para combatir enfermedades como la malaria o el virus del Sida. Para explicar esta situación se suele apuntar a las empresas farmacéuticas, pero ahora existe una herramienta que ayudará a medir su colaboración (o falta de ella) en la ayuda a los más necesitados: el Index de Acceso a la Medicina, IAM, desarrollado por el holandés Wim Leereveld.
“A las empresas les interesa lo que usted opina, o lo que yo opino. También les interesa saber lo que piensan los distintos gobiernos. Pero lo que realmente les quita el sueño es lo que están pensando sus pares: las empresas viven en permanente competencia”, dice Leereveld.
Wim Leereveld se muestra satisfecho. Su segundo Index de Acceso a la Medicina - el primero fue publicado en el 2008 - es un documento de consulta habitual en la industria farmacéutica. El Index ofrece a las empresas y al público en general una panorámica en lenguaje sencillo sobre lo que están haciendo los fabricantes de medicamentos para hacerlos más asequibles en los países en desarrollo. Durante años, la industria farmacéutica ha sido acusada de poner sus medicinas y patentes en el mercado a precios que los países más pobres no pueden pagar.
Competencia
Dado que las farmacéuticas están ansiosas de mostrar un rostro más sociable, el Index se ha convertido en un escaparate para hacer buena publicidad. Ninguna quiere arriesgar una pérdida de prestigio apareciendo en los lugares más bajos del índice. Leereveld - que antes trabajó como consultor en la industria farmacéutica - enfatiza el lado más positivo del Index, cual es el efecto estimulante de la competencia.
Precios
El IAM 2010 se puede consultar en Internet en su versión inglesa - Access to Medicine Index -. Comparando datos con el del 2008, es evidente que marcas estadounidenses como Pfizer y Merck han reducido notablemente sus diferencias con sus competidoras europeas. No obstante, a la cabeza sigue el gigante farmacéutico británico GlaxoSmithKline, con una puntuación general de 3.7 en la escala de 0 a 5. El Index divide la accesibilidad de las medicinas en varias categorías, entre ellas el desempeño de los gerentes, lobby y publicidad, investigación, políticas de patentes y por encima de todas, naturalmente, los precios al consumidor.
“Creo que el Index cumple una función importante. A través de él sabemos exactamente qué están haciendo las grandes empresas farmacéuticas”, dice el doctor Robert Sibbag, vice presidente de la firma francesa Sanofi-Aventis. Su compañía apareció por segunda vez en el quinto lugar del Index.
Sibbag dice que el IAM es un importante estímulo para mejorar el quehacer de las farmacéuticas, aun cuando solo sirva para saber qué está haciendo la competencia. Sibbag tiene también una buena opinión de la metodología que utiliza Leereveld:
“El Index está hecho de manera muy profesional, con una serie amplia de parámetros, reuniones virtuales con diferentes compañías, preguntas muy precisas. El Index opera con hechos, no con percepciones o ideas vagas de lo que están haciendo las empresas. Es bastante concreto, lo que es muy positivo”, señala el médico francés.
Wim Leereveld dice que las farmacéuticas no mostraron mucho entusiasmo cuando se acercó a ellas por primera vez, pero que actualmente lo reconocen y le prestan apoyo. Merck, por ejemplo, incluye un enlace al Index en su informe sobre Responsabilidad Corporativa y Social. Leereveld agrega que si bien las farmacéuticas operan en un mercado de alta competitividad y agresividad, los accionistas no son el único factor que les interesa.
“Los integrantes de estas empresas también tienen un corazón. Puede sonar ingenuo, pero todos quieren ser parte de una empresa de la que puedan sentirse orgullosos. Por lo mismo, su comportamiento social es un factor que cuenta. El mundo está cambiando, no solamente en el sector farmacéutico. El mundo quiere empresas que no solamente se preocupen de acumular dinero sino que también tomen parte en la construcción de nuestro planeta”.





























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