La termonuclear mexicana Laguna Verde, “opera con todas las condiciones de seguridad,” afirmó el gobernador de Veracruz, Javier Duarte Ochoa, después de un recorrido por la planta, con la plana mayor de las secretarías y subsecretarias de energía.
La situación de Japón hizo que los países que utilizan energía nuclear se replantearan los peligros que ésta representa: Sin embargo, a pesar de los diversos sustos y quejas sobre Laguna Verde, los funcionarios mexicanos son muy optimistas al respecto.
¿Valdrá la pena?
La energía eléctrica producida por Laguna Verde representa menos del 2% de la que se genera a escala nacional. La planta tiene dos reactores General Electric tipo BWR-5, con una potencia anual de 4.782 GWh x2. La central nuclear es propiedad de la nación y es administrada por el Gobierno de México a través de la Comisión Federal de Electricidad.
La unidad Uno empezó a construir en 1976, y su conexión a la red eléctrica tuvo lugar en 1989. La unidad Dos fue construida en 1977 y se integró a la red de potencia eléctrica en 1995. El anuncio de las obras desató muchas protestas por vecinos, grupos ecologistas y Las Madres Veracruzanas, por el potencial peligro que representa.
¿Por qué no se desmanteló Laguna Verde en el 2005?
En marzo del 2005, la prensa nacional anunció que Laguna Verde se cerraría y desmontaría para la protección del medio ambiente. La Comisión Federal de Electricidad elaboró un documento en el que se afirmaba que, desde sus inicios, la planta presentó diversas irregularidades y deficiencias.
De acuerdo con la Organización Mundial de Operadores Nucleares (WANO, por sus siglas en inglés), 18 operadores que visitaron Laguna Verde durante octubre y noviembre de 1999 y revisaron 62 áreas que tienen que ver con la seguridad de la planta, encontraron, y dieron parte de ello en su informe, deficiencias en prácticamente todas ellas.
Un año después, en el 2006, el entonces Secretario de Energía del Gobierno panista, Fernando Canales Clariond, y la Comisión Federal de Electricidad anunciaron una inversión de 800 millones de dólares para el mejoramiento y ampliación de la planta nuclear. Los trabajos consistirían en “aumentar su capacidad de generación eléctrica y la creación de un depósito de combustibles nucleares con el fin de garantizar la seguridad en los alrededores de la planta en Veracruz”, dijo Canales a la prensa.
El programa de modernización estuvo en licitación, y las corporaciones más interesadas fueron General Electric y Westing House Electric Company y la española Iberrola. En el 2007, la Comisión Federal de Electricidad anunció los planes para el aumento de la capacidad de Laguna Verde en un 20%. Iberrola ganó la licitación, y el contrato fue por más de 605 millones de dólares. La mayor modificación consistió en cambiar una turbina vieja por una nueva, así como los generadores.
Fallas en Laguna Verde
El 14 de junio del 2010, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) admitió riesgos de radiación y de accidente en las instalaciones de Laguna Verde. La planta nuclear, publicó el periódico El Universal, ha operado con quipo obsoleto, dañado y contaminante. En otras palabras, durante más de 14 años, el 94% de las deficientes instalaciones han aumentado el riesgo de fallos. La CFE solicitó a la Comisión de Hacienda 17,1 millones de pesos para sustituir los equipos dañados. La peor noticia fue que la CFE declaró que no podía dar protección a los trabajadores de la planta.
Tres meses después de esas terribles noticias, el 16 de septiembre del 2010, la Comisión Federal de Electricidad suspendió la producción de energía en Laguna Verde debido a los embates del huracán Karl, de categoría 3, que puso en alerta a todo el Estado de Veracruz. Vientos de más de 160 kilómetros por hora azotaron con toda fuerza los dos edificios de la planta. Laguna Verde está en la costa de donde obtiene agua marina para enfriar los dos reactores, tras lo cual la devuelve al océano. La CFE aseguró que la seguridad de Laguna Verde está garantizada, ya que está diseñada para soportar este tipo de fenómenos naturales. No obstante, como medida preventiva decidió suspender temporalmente la generación de electricidad de sus dos unidades.
¿Y si hubiera sido un tsunami, habría aguantado?
¡Quién sabe!
¿Y si hubiera un temblor de nueve grados en la escala de Richter?
No hay que olvidar que México está en una zona sísmica
Greenpeace, el aguafiestas
Según Greenpeace, para el 2018, la Secretaría de Energía tiene prevista la construcción de hasta 10 plantas nucleares, y en la estrategia Nacional de Energía 2011-2025 se considera la energía nuclear como clave para la sustentabilidad ambiental de México.
La campaña pro nuclear ha sido alentada por la Secretaría de Energía, entidad que sólo toma en consideración las ventajas de la energía nuclear, mas no los enormes peligros, manifestó Gustavo Ampugnani, director de campañas de Greenpeace, en entrevista con La Jornada. Greenpeace México denunció que los funcionarios buscan minimizar los riesgos y restan importancia a lo que sucede en Japón.
En la entrevista, Ampugnani sostuvo que México cuenta con potencial suficiente para apostar por opciones energéticas más seguras, con menor riesgo para el ambiente y la salud de las personas, como fuentes renovables de energía.
La fisión nuclear produce residuos peligrosísimos que permanecen tóxicos durante miles de años. No hay donde ponerlos, y cada país se las ingenia para almacenarlos donde puede, mientras descubre una manera de eliminarlos o reciclarlos. Entre tanto, tanto son un verdadero peligro.
La contaminación radioactiva afecta por siglos o milenios los ecosistemas, y su asimilación es imposible en poco tiempo, así como la regeneración de la fauna y la flora.
Francisco Labastida Ochoa ha fijado una posición muy clara respecto a que la bancada del Partido Revolución Institucional (PRI) apoyará la inclusión preponderante, dentro del paquete de la política de desarrollo sustentable de la Secretaría de Energía la creación de un par de plantas nucleares más
¿Y qué hacer con los desechos radioactivos?





























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