La Unión Europea enfrentó el desafío más grande de su historia cuando tomó una decisión de último minuto para salvar el euro.
Los ministros de Finanzas de la Unión establecieron un fondo de emergencia de nada menos que 500 mil millones de euros, rescribiendo el libro de reglas de la Unión Europea en unas pocas horas. El Fondo Monetario Internacional contribuirá también con 250 mil millones de euros suplementarios. Los mercados reaccionaron positivamente después de las noticias y las bolsas también abrieron en alza.
La corresponsal de Radio Nederland en Bruselas, Vanessa Mock, dice que la Unión Europea, por una vez, actuó con decisión.
Este esfuerzo colectivo es un espectacular giro, respecto a los pasados tres meses, cuando los países de la zona del euro discutían y discutían sobre apoyar o no a Grecia. Esa indecisión aumentó los temores de los inversores sobre el euro y el riesgo de “contagio”, y preparó el camino para el pandemonio de los mercados de la pasada semana.
El ministro de Finanzas sueco, Anders Borg, acuñó la frase de la noche cuando dijo que se trató de montar una defensa rápida contra la “manada de lobos” de los mercados financieros. “Si no detenemos esas manadas, devorarán a los países más débiles,” dijo a los reporteros.
En el edificio del Consejo de Europa, la tensión aumentó cuando el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, debió ser llevado de urgencia al hospital. El ministro del Interior, Thomas de Maizière, viajó rápidamente a Bruselas mientras los ministros pugnaban por lograr un acuerdo. El correr de las horas era prácticamente audible mientras distribuían las piezas del puzzle en su gigantesco esquema de rescate, claramente conscientes de que la credibilidad de la Unión Europea, e incluso su supervivencia a largo plazo, estaba en peligro. “El futuro de Europa está en juego,” advirtió seriamente la semana pasada la Canciller Federal alemana Angela Merkel.
Multimillonaria ayuda
En la primera parte del plan, se destinarán 60.000 millones de euros para el mecanismo europeo de estabilización, una instancia que existe actualmente y que fue utilizada para otorgar préstamos de emergencia a Hungría y Letonia el año pasado, cuando sus economías colapsaron. El crédito pudo ser activado en 48 horas. A pesar de todo, el préstamo, que fue suscrito por los 27 países miembros, sería solamente una gota en el océano.
La minúscula economía griega recibió una ayuda el viernes por la noche de 110 mil millones de euros para garantizar sus deudas para los próximos tres años, pero estimaciones conservadoras sugieren que una suma combinada para salvar a Portugal, España e Irlanda no bajaría de los 500.000 millones.
Aquí es cuando aparece la segunda línea de defensa. La creación de un nuevo organismo conocido como Sociedad de Propósito Específico. Los países de la zona del euro acordaron garantizar préstamos a miembros en problemas por un monto de hasta 440 mil millones de euros, con el Fondo Monetario Internacional aportando la mitad de la suma.
Los préstamos estarán condicionados a que el beneficiario acometa un programa de drásticas reformas presupuestarias y ahorros como los que está llevando a cabo Grecia en este momento. “Es la medida amplia y radical que teníamos que tomar”, dijo un diplomático de la Unión Europea. Todos los 27 gobiernos europeos estarán rogando porque tenga razón.





























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