Al contrario de lo que, por lo general, se cree en el extranjero, las sustancias estupefacientes están prohibidas en Holanda. Lo que se tolera es la venta de, como máximo, 5 gramos de cannabis en 'coffeeshops' y la posesión de pequeñas cantidades de droga blanda.
¿Por qué el consumo de drogas blandas no es punible en Holanda?
Puesto que los consumidores de ciertos tipos de droga no son enjuiciados ni se les abre antecedentes penales, el paso a la solicitud de ayuda no les es difícil. En otras palabras, la política holandesa se funda en la convicción de que unas buenas información y atención son más importantes y efectivas que la penalización y la persecución. Pese a este enfoque pragmático, el consumo de drogas no es un fenómeno de general aceptación.
Distinción
La ley holandesa establece diferencia entre drogas blandas, como marihuana y hachís, y drogas duras, como XTC, cocaína y heroína. Las primeras se pueden vender exclusivamente en los llamados ´coffeeshops´, establecimientos en los que no está permitida la venta de alcohol, ni la de droga blanda a menores de edad.
Además, la máxima cantidad que se puede vender a una persona por día es de 5 gramos, mientras que la venta de grandes cantidades, con el presumible objetivo de revenderla, se combate enérgicamente.
Puesto que el consumidor no necesita comprar el cannabis a traficantes ilegales, se reduce la posibilidad de que entre en contacto con las, más peligrosas, drogas duras. Es decir, que goza de protección contra criminales que trafican en droga dura. Pero, ¿qué sucede con el explotador de un ´coffeeshop´?
Tanto el suministro de droga blanda a los ´coffeeshops´ como su cultivo son actividades ilegales, y son combatidas y perseguidas judicialmente.
Responsabilidad
La ley no determina cuántos puntos de venta puede haber en un municipio, y la decisión se toma a escala municipal en coordinación con el alcalde, el fiscal superior y el jefe de la Policía.
La venta de cannabis ocurre bajo estrictas condiciones:
Máximo 5 g. por persona por día
No se vende droga dura
No hacer publicidad
No causar molestias
No se vende a menores de edad
No se admite a menores de edad
En consecuencia, un municipio puede decidir por la llamada ´opción cero´, es decir, por no tolerar ningún punto de venta. Por lo menos tres cuartas partes de los municipios holandeses sigue esta política. En consecuencia, en 390 de los 496 municipios no se toleran ´coffeeshops´.
Además, un alcalde puede ordenar el cierre, temporal o definitivo, de un ´coffeeshop´ si éste no cumple con las normas y, por ejemplo, vende droga a menores de edad o causa molestias al vecindario.
Cannabis holandés
Holanda produce marihuana a gran escala. La marihuana holandesa se caracteriza por un alto contenido de tetrahidrocannabinol (THC), uno de los componentes activos de la marihuana. Si bien el cultivo de marihuana holandesa tiene lugar en la ilegalidad, todos los equipos y materiales necesarios, como herramientas, tierra, fertilizantes, pesticidas, lámparas, sistemas de ventilación, bombas de agua y semillas, se pueden adquirir en tiendas especiales, llamadas ´growshops´. Y puesto que en estas tiendas no se comercian artículos de venta restringida, no existen normas legales específicas, y sólo deben observar las normas aplicables al comercio minorista.
Exportación
Todo indica que la exportación de cannabis holandés es de menor magnitud que el tráfico del que proviene del extranjero. Y pese a que la exportación de drogas está terminantemente prohibida, incluidas las blandas, un número creciente de turistas extranjeros no puede resistir la tentación, lo cual genera dificultades en algunos municipios en regiones fronterizas.
Inglaterra y Gales, y no Holanda, son los principales consumidores europeos de droga blanda. En Suecia se registra el menor consumo de cannabis.
Desde hace algunos años se combate más enérgicamente este tipo de turismo y los problemas que genera. Tanto la policía como la aduana realizan con regularidad controles en la frontera, bien sea por carretera como en trenes internacionales. En estas operaciones de control colaboran además países vecinos como Bélgica, Francia, Alemania y Luxemburgo.
Receta médica
Sin embargo, el cannabis no sólo se consume por placer. Desde el 17 de marzo del 2003, algunos pacientes pueden comprar cannabis por receta médica, tras que se demostrara su efecto favorable para combatir los síntomas de ciertas enfermedades graves. El cannabis fomenta el apetito en pacientes de SIDA y cáncer, y reduce las nauseas causadas por la quimioterapia y la radioterapia.
Actualmente, entre 1.000 y 1.500 pacientes utilizan regularmente cannabis por recomendación médica. Desde luego, el cannabis debe cumplir con las normas legales para todo medicamento. En consecuencia, una agencia especial del Ministerio de Salud Pública controla la calidad del producto medicinal y se encarga de tanto su distribución, como de su cultivo y la investigación sobre su efecto curativo. Pero, hasta el momento no se ha hallado prueba contundente de dicho efecto en la marihuana.


























Enviar nuevo comentario