Según un informe de la Oficina de Naciones Unidas contra las drogas y el delito (UNDOC), Perú se convierte en el primer productor mundial de hoja de coca.
Con una producción de 119.000 toneladas métricas en el 2009, Perú desplaza del primer lugar a Colombia, cuya producción en el mismo período alcanzó las 103.000 toneladas.
Se trata de un desplazamiento mas no de una reducción de la producción de hoja de coca en la región, advierte Amira Armenta, del Trasnational Institute (TNI), de Holanda.
Según la experta, en los últimos años se ha realizado en Colombia un trabajo de interdicción muy fuerte. “Las políticas de erradicación manual forzada, e incluso a través de fumigación aérea, han sido, sin duda, efectivas en muchas regiones, y eso explica el traslado de los cultivos a otras regiones de la zona andina como es el caso de Perú”.
A su juicio, muchas de las actividades del narcotráfico se están trasladando, efectivamente, a Perú y a otras regiones. Incluso en el interior de Colombia el fenómeno también se mueve y se desplaza de zona a zona, según se conozca que haya un mayor ‘boom’ de la producción. “Es muy fácil sacar la conclusión de que algo así debe estar pasando,” puntualiza Armenta.
¿Éxito de Colombia o fracaso de Perú?
Amira Armenta matiza las opiniones triunfalistas y fatalistas surgidas tanto en Colombia como en Perú después de conocerse el informe. “Los éxitos son siempre relativos porque, en términos globales, lo que no se produce en Colombia se produce en otro país, en este caso en Perú”.
La producción total, apunta, se mantiene más o menos estable en comparación, por ejemplo, con cifras de los años 90. En términos absolutos, el éxito es muy cuestionable. “Por supuesto que el Gobierno colombiano se atribuye el éxito en su caso particular, porque, en números, hay una reducción, pero en términos de qué significa para el narcotráfico, para el movimiento y tráfico de estas sustancias y para el consumo, eso es otra historia”.
Continúa sin embargo el cuestionamiento sobre la validez de las políticas que se siguen aplicando, porque una disminución en un país se traduce en un aumento en otro país. Armenta hace un llamado de atención a los encargados de enfrentar el fenómeno “quienes están haciendo las políticas tienen que ver que algo está pasando”.
Políticas de Washington y Europa no cambiarían
Antes de que Barack Obama asumiera la presidencia de Estados Unidos, se estaban cambiando las políticas antinarcóticos para los países andinos. En el caso de Colombia ha habido una enorme reducción, por ejemplo, en el presupuesto para programas de erradicación aérea, que antes se financiaban casi en su totalidad con dinero estadounidense. Armenta no espera mayores cambios, porque estos ya se han venido dando. “Es una política de Estado que, probablemente, se mantenga durante el resto del período Obama”.
En cuanto a Europa, lo que más le preocupa a sus países es la cantidad de cocaína que sigue entrando al continente. El Trasnational Institute revela, A partir de las cifras y el último informe de la organización para narcóticos en Europa, el Transnational Institute concluye que las cifras no han cambiado, “de hecho se constata que ha aumentado. Los canales de acceso y de entrada de la cocaína a Europa continúan.”





























anti-drogas-mundiales y concernientes,reiteroles mis improvements antidrogas, peru-colombia-bolivia y otros in situ, pues el abandono e inefectividad de sus programas han fracasado..ok
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