Algunos lo ven como la forma perfecta de ayuda al desarrollo. El microcrédito. Pequeños préstamos a pequeños empresarios que no podrían conseguir dinero de otra forma.
Nada de regalos sino un préstamo. Este lunes, en presencia de la princesa Máxima, Radio Nederland Wereldomroep inició un proyecto sobre microfinanciación. La idea, tal como dijo el redactor jefe de la radio, Rik Rensen, es quitarse las gafas color de rosa.
“Microfinanciación: ¿Quién se beneficia?” Esta es la pregunta que RNW espera responder, paso a paso, en el tiempo que viene. El inicio de este proyecto periodístico tuvo lugar en el monumental Palacio de la Paz, en La Haya.
La fabricante de tortillas Linda Flores, de Nicaragua, contó su historia a los presentes. Con un modesto crédito pudo dar trabajo a su familia en su panadería. El negocio camina bien y prometió públicamente enviar a sus hijos de nuevo a la escuela el año próximo. Fue un momento especial, que llegó al corazón de los presentes. La princesa Máxima agradeció en español a una radiante Linda Flores.
No todos los casos son exitosos
En el sitio web de Radio Nederland se puede ver un vídeo donde una modesta campesina india compra una vaca que enferma y muere rápidamente. Sus posibilidades de pagar el crédito son mínimas y la presión sobre ella va en aumento. Quienes le dieron el préstamo quieren ver dinero. La campesina habla del suicidio como su única salida.
La princesa Máxima, esposa del príncipe heredero Guillermo Alejandro de Holanda, mencionó un problema que va en aumento en el mundo de la microfinanciación. Se trata de grupos y personas que otorgan préstamos y sueñan con hacerse ricos a corto plazo.
“Debemos reconocer que algunas instituciones que otorgan microcréditos han aumentado sus beneficios, a pesar de que han bajado sus gastos. En estos casos el beneficio propio ha comenzado a jugar un papel más importante que el desarrollo sustentable”, dijo la Princesa.
Las palabras de la Princesa tenían un tono de reproche, y no fue la única voz crítica que se oyó en el Palacio de la Paz. El holandés Klaas Molenaar, consejero sobre microcrédito a escala mundial, habló sobre el caso de Afganistán:
“Muy mal, muy mal. He visto a donantes que llegan con un montón de dinero, poco después de un conflicto. Esto no corresponde a la historia de la microfinanciación. Lo correcto es que crezca de manera gradual y orgánica. No funciona cuando los donantes simplemente quieren introducir dinero”.
En países que vienen saliendo de un conflicto, lo normal es que no haya un buen clima empresarial, pero los donantes, especialmente los occidentales, quieren introducir con brusquedad el microcrédito. Esto no se hace con mala intención, pero el clima adecuado para el microcrédito crece lentamente. No se puede forzar de un día para otro.
En opinión de todos los presentes, el microcrédito es un instrumento indispensable. Un pequeño crédito puede cambiar una vida para bien. Un dólar ganado da un mejor sentimiento que un dólar regalado, tal como señaló el redactor jefe, Rik Rensen, recordando palabras de la princesa Máxima.
Pero, todos estuvieron igualmente de acuerdo en que sólo el préstamo de dinero nunca es suficiente. El microcrédito tiene futuro en el marco de un paquete más amplio de ayuda. Abureza Faisel Rahma, director de Fair Finance de Gran Bretaña, entregó su visión al respecto:
“El tema con la microfinanciación es el siguiente: ¿Es algo más que sólo finanzas? Esta es la pregunta que nos interesa. Cómo llegar a cerca de un billón de personas con algo más que un simple crédito. Cómo llevar educación, seguros médicos y jubilaciones a un billón de personas. Esta creo que es la parte esencial de la discusión”.
El hecho de que la microfinanciación reciba tantas críticas y sea capaz de seguir adelante muestra que ha llegado a su edad adulta, y que la discusión debe seguir adelante.
Usted puede seguir y participar en el diálogo a través del sitio web de Radio Nederland Wereldomroep. También podrá ver en vídeo retratos de pequeños empresarios que han visto cómo su vida cambiaba después de recibir un microcrédito. Casi todas son historia felices, casi todas...
























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