Cada año mueren en nuestro planeta unos 2 millones de personas a consecuencia del paludismo o malaria, y más de 300 millones de adultos y niños caen enfermos. El número va en aumento, a pesar de que en grandes zonas del mundo el mal había sido prácticamente erradicado.
Dr. Aart Gisolf
El conocido insecticida DDT había conseguido eliminar una gran cantidad de mosquitos anófeles, vectores del parásito de la malaria. Pero el mosquito se hizo resistente; y mientras el mosquito se hacía fuerte, los presupuestos para combatirlo se hacían más débiles...
Al mismo tiempo que el mosquito chupa la sangre del ser humano le introduce en la corriente sanguínea los parásitos. Primero llegan al hígado, donde permanecen unos días y poco a poco penetran los glóbulos rojos. Se reproducen dentro de cada glóbulo hasta hacerlo reventar y así se esparcen por todo el cuerpo. Y esta es la causa del primer acceso de fiebre.
A esta altura ha empezado un círculo vicioso. Los parásitos liberados en la explosión de cada glóbulo rojo penetran en otros glóbulos y se reproducen nuevamente... y este ciclo se repite una y otra vez.
Cuando un paciente afiebrado es picado por un mosquito que no está contagiado por parásitos, los adquiere al succionar la sangre en la cual han sido liberados. Y aquí empieza otro ciclo de reproducción, pero diferente, porque esta vez los parásitos no se multiplican sino que se convierten en machos y hembras adultos, listos para infectar a una nueva víctima en la próxima picadura.
Hay tres tipos de parásitos del paludismo, pero sólo uno de ellos es el realmente peligroso: el "plasmodium falciparum", causante de la malaria trópica, que puede causar la muerte en una semana. Esta forma de paludismo es la que se encuentra en algunas regiones de Sudamérica, entre otras grandes zonas del mundo.
Esta clase de malaria puede ser mortal incluso en el primer acceso de fiebre, de modo que si el diagnóstico se retrasa unos pocos días el resultado puede ser fatal. Por eso, toda persona que unas seis semanas después de haber estado en una zona tropical se sienta enferma, debe consultar inmediatamente a su médico.
Hay muchos medicamentos, empezando por la quinina, que ayudan a combatir los efectos de la malaria, pero el mosquito se ha hecho cada vez más resistente a todos ellos. La mejor medida es la prevención, y el investigador colombiano Dr. Manuel Elkin Patarroyo es el científico que más ha avanzado en ese camino. El Dr. Patarroyo desarrolló una vacuna que, aunque no es efectiva en el 100% de los casos, es la mejor defensa de que disponemos hasta el momento.





























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