Sexo como medio de trueque. Sexo a cambio de una nueva cartera; sexo por una cajetilla de cigarrillos. La juventud en Holanda tiene actitudes diferentes en lo que respecta al sexo. Al menos, algunos de los jóvenes.
Un reciente documental televisivo reveló lo que muchos temían: las chicas y chicos holandeses están debutando sexualmente a una edad más temprana, y muchos jóvenes tienen una actitud muy casual respecto al sexo. Incluso el ministro holandés de Juventud y Familia ha manifestado su preocupación. ¿Cuán seria es la situación? ¿Es que la juventud holandesa ha perdido todo sentido de decencia cuando se trata del sexo? Tal parece ser el caso de los jóvenes retratados en el documental "El sexo vende".
El sexo vende
"Hoy día es tan fácil. Si tienes trece años, y alguien te dice que te invita con un trago a cambio de sexo, las hay que aceptan...Estaba en el baño y escuché a una chica decir "cariño, por atrás"...En las discotecas hay niñas de trece años, todas por completo ebrias, y no saben lo que hacen...¿Habría consentido esa chica si estuviera sobria?"
Tales son las declaraciones de varios jóvenes en el documental "El sexo vende" de la periodista holandesa Mildred Roethof. El documental, emitido por un canal estatal, ha reavivado el debate sobre la sexualidad de los jóvenes. No se trata de algo nuevo, ya que cada generación forcejea con los intentos de la juventud de desafiar los límites. Sin embargo, el actual gabinete holandés tiene por primera vez un ministro responsable de la crianza de los niños: Andre Rouvoet, ministro de Juventud y Familia.
Partidos cristianos
Rouvoet pertenece al pequeño partido Unión Cristiana. Su preocupación por la aparente falta de una moral sexual entre los jóvenes, es compartida por otro partido de la coalición, el de los democristianos.
Uno de sus integrantes, la parlamentaria Miriam Sterk, considera un problema que haya jóvenes en Holanda a los que les parezca normal tener sexo con un desconocido frente a una webcam a cambio de un abono telefónico. Alarmante le parece a Sterk que con sólo siete años de edad, una niña pueda bajar a un sótano y tener sexo con alguien. La parlamentaria quiere tomar medidas al respecto.
Los partidos cristianos de la coalición gubernamental apoyan al ministro Rouvoet en sus intentos de influenciar cómo los padres crían a sus hijos. Sin embargo, son muchos los que opinan que la única diferencia entre el debate actual y las previas polémicas sociales sobre la sexualidad de la juventud, es saber cuán lejos los jóvenes están dispuestos a ir.
Reducido grupo
Ineke van der Vlugt es investigadora del Rutgers Nisso Group, un grupo de asesores independientes que se autodenomina "Dutch expert centre on sexuality" (centro holandés especializado en sexualidad). Durante el noticiero vespertino, Van der Vlugt colocó el documental en su contexto.
La investigadora afirmó que se trataba de imágenes chocantes, pero agregó que de las investigaciones se desprende que sólo se trata de un reducido grupo de jóvenes, sobre los que por cierto hay que preocuparse.
Van der Vlugt dio también una definición de lo que es una moral sexual apropiada:
"Mientras los jóvenes vivan el sexo como una experiencia placentera, mientras tengan consideración con los deseos y límites del otro y de uno mismo, y si practican sexo seguro, no veo motivo de preocupación."
Parece después de todo que la moralidad sexual de los holandeses no es tan mala. Sin embargo, son muchos los políticos y periodistas que no pueden resistir la tentación de una historia impactante. En ese sentido, el documental sí confirmó que el sexo vende.





























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