Durante mucho tiempo, a los socialdemócratas del PvdA se les reprochaba que no tomaran una posición clara en el debate sobre el Islam. Ahora, el partido parece haber encontrado una salida. En el proceso, reciben la ayuda del académico malayo Farish Noor.
Geert Wilders, el polémico líder del ultraderechista Partido por la Libertad, y varios críticos del Islam dentro de las filas del liberal VVD, afirman que un Islam "puro" contraviene los principios de la democracia y los derechos humanos. Para estos políticos, un Islam moderado o liberal simplemente no existe. El socialdemócrata PvdA, partido que cuenta con la mayor cantidad de adeptos musulmanes, se demoró en dar una reacción. Sin embargo, los socialdemócratas parecen haber encontrado su lugar en el debate: unirán fuerzas con el Islam liberal, que de acuerdo a los críticos derechistas no existe.
Como representante de esta corriente tienen a Farish Noor, académico malayo que esta semana vino de Berlín para hablar con figuras prominentes del PvdA, como la ministra de Integración, Ella Vogelaar, y el secretario de Estado para Asuntos Sociales, Ahmed Aboutaleb. Noor cree que los principios morales del Corán tienen una validez eterna, pero aquellos versos que explícitamente incitan a la discriminación de la mujer o la mutilación como castigo ya no tienen validez, y deben considerarse dentro de un contexto histórico.
Grandes cambios en Holanda
Al arribar a Holanda, Farish Noor manifestó su preocupación por la situación en el país. El académico había vivido un tiempo en los Países Bajos, y nota hoy día tantos cambios que le resulta casi irreconocible. Para Noor, en Holanda ya no parece existir la comunicación, y todo el mundo está obsesionado con sus propios problemas. Noor atribuye el fenómeno en parte al asesinato del cineasta Theo van Gogh, ocurrido en el año 2004.
Lo que más le llamó la atención al académico es el enorme recelo y temor hacia el Islam. Según él, la imagen que se ha formado de los musulmanes es autoría exclusiva de la derecha, quienes presentan a los musulmanes como un bloque homogéneo, como robots que obedecen mecánicamente al Corán y se oponen a toda idea pluralista, democrática y secular.
Pasividad de la izquierda
Noor califica de inquietante que fuerzas progresistas, como los socialdemócratas, no ofrezcan ningún contrapeso. El PvdA no se atreve a pronunciarse sobre el Islam en parte por temor a ser calificados de anti-islamistas, en parte porque tales declaraciones contravendrían la separación entre religión y Estado. De esta manera, permitieron que la derecha dominara por completo el debate sobre el Islam.
El académico malayo opina que los socialdemócratas deben dejar de pensar que al criticar al Islam, se están aliando a las fuerzas seculares de la derecha. El Islam no es un bloque homogéneo, sino que existen muchas corrientes: progresistas, conservadoras, fundamentalistas e incluso fascistas. El PvdA debe tomar posición y aliarse con las fuerzas más progresistas dentro del Islam, y a la vez debe asumir una actitud más crítica frente a las corrientes más conservadoras.
Musulmán y democrático
Noor considera que los políticos derechistas y los críticos al Islam están sugiriendo que los musulmanes sólo pueden elegir entre un Islam fundamentalista o un sistema democrático que respeta los derechos humanos. El académico ofrece una alternativa, afirmando que es perfectamente posible ser musulmán y democrático al mismo tiempo. Los socialdemócratas, con el apoyo de los musulmanes moderados, pueden romper el monopolio de la derecha en el debate, y generar espacio para que los jóvenes musulmanes puedan participar en la sociedad moderna sin perder su identidad. Si alguien es musulmán y homosexual, el PvdA debe defender el derecho a ser ambas cosas a la vez.
Al mismo tiempo, el pensador malayo sostiene que los socialdemócratas no deben darle la espalda a los musulmanes tradicionalistas. El partido deben también defender el derecho a la existencia de los musulmanes conservadores, siempre que éstos se atengan a las reglas fundamentales de la democracia secular.
No a la manipulación
Recientemente, el socialdemócrata Ehsan Jami fundó el Comité de los Ex Musulmanes, con el fin de denunciar los problemas que enfrentan aquellos que abandonan la fe musulmana. Noor considera que todo el mundo debe tener el derecho a cortar los lazos con su religión si así lo desea, y que un partido progresista como el PvdA debe apoyar tales iniciativas. Sin embargo, el académico advierte que no debe darse la impresión de que sólo se apoya a aquellos que se distancian del Islam.
Un encuentro entre Noor y Jami no fue posible. Este último se vio imposibilitado de asistir. Noor quería aconsejarle al joven ex musulmán que no se dejara manipular por la derecha, propagando la idea de que un buen musulmán es un ex musulmán. El académico señala que los musulmanes progresivos vienen luchando desde hace años por la libertad de los musulmanes de abandonar su fe. Y el precio no ha sido bajo: Noor vive hace ya una década amenazado de muerte. El que gente como Ehsan Jami polarice el debate como ha estado sucediendo en Holanda, nos hace retroceder treinta años en el tiempo, concluye el académico malayo.





























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