La Haya tiene un nuevo integrante en su colección de entidades sobre el derecho internacional: un tribunal para litigios financieros, el PRIME Finance.
En el imponente Palacio de la Paz, más de 80 jueces se pronunciarán sobre casos como el de usura con pólizas de seguro o diferendos sobre transacciones.
“Hasta ahora, no existía un tribunal así”, declara sonriente el ministro holandés de Finanzas, Jan Kees de Jager. “Esto significa que para litigios internacionales que pueden ser muy complejos en el área financiera, habrá una institución capaz de solucionar los conflictos. Será un tribunal con muchos peritos en la materia, lo que recibirá un reconocimiento internacional.”
Al hablar de diferendos financieros, hay que pensar por ejemplo en las disputas que surgen por estructuras financieras complejas o los instrumentos derivados, temas a menudo demasiado complicados para un juez común.
Levantar el ánimo
Las sonrisas se veían dibujadas en muchos rostros. Se escuchaban incluso bromas financieras (“me alegro de estar en un país que ha conservado su estatus AAA”). ¿Serán todas muecas de alivio? De Jager: “esta iniciativa es muy valiosa, si lo que se quiere es recuperar la confianza en los mercados financieros.”
En momentos en que el mundo vive agobiado por las deudas, donde reina el recelo frente al sector bancario y los países ven bajar su calidad crediticia, un tribunal de este tipo podría levantar el ánimo de los ciudadanos. Al menos, eso es lo que se espera.
El tribunal se llama oficialmente “Grupo Internacional de Expertos en Finanzas" (PRIME Finance en inglés). Según el secretario general de este tribunal, el holandés Gerard Meijer, “el trabajo se basa en arbitraje y mediación. El arbitraje puede realizarse con rapidez y eficiencia, los casos pueden solucionarse en un año. Con un juez común, este tipo de casos duran mucho más tiempo.”
Litigio
¿Cómo funcionará este tribunal? “Suponga que el banco A suscribe un seguro con el Banco B sobre una posible quiebra del banco C,” explica el ministro De Jager. “En caso de que sí de quiebra, pueden surgir conflictos sobre las indemnizaciones, lo establecido en el seguro, etc. El diferendo puede implicar miles de millones de euros. Una situación así puede poner en peligro la estabilidad del banco si el diferendo no se soluciona de manera apropiada. Para ello tenemos ahora este tribunal.”
Las partes en conflicto recurren al Palacio de la Paz, eligen de una lista a los jueces, y esperan el fallo. “Las decisiones aquí son inapelables. En realidad, son más vinculantes que con el juez común, ya que a través del Tratado de Nueva York, más de 140 países han reconocido al tribunal”, afirma el secretario general de la instancia.
Espera
A diferencia de otros tribunales, éste es una iniciativa impulsada por el mercado. El instituto sí recibe apoyo financiero de la comuna de La Haya, y el Ministerio de Economía proporciona conocimientos y experiencias. Sin embargo, en lugar de Estados miembros, son partes comerciales las que deben resolver sus diferencias. Así que, habrá que esperar un tiempo hasta que los primeros casos se presenten.
¿Es el alivio que se dibuja en el rostro de los presentes en la ceremonia realmente justificable? ¿Será un paso en la dirección correcta para resolver la crisis de las deudas estatales? “Una iniciativa aislada jamás puede ser la solución”, opina De Jager. “Sí puede ser una contribución, pero para solucionar la crisis de deuda estatal se necesita muchos más esfuerzos.”

























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