La crisis económica que atraviesa Grecia podría salpicar a otros países de la Unión Europea, como Portugal y España. Esto es algo que se ha debatido estos días, aunque los expertos desechan dicha comparación.
La tranquilidad parece volver poco a poco a los mercados europeos y la moneda común, el euro, recupera parte del valor que perdió en los últimos días y se aleja de sus mínimos anuales frente al dólar.
Llega así a su fin una semana en la que la crisis económica que sufre Grecia ha extendido el nerviosismo en los mercados financieros mundiales, especialmente los de la Unión Europea. Entidades financieras como el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional ultiman los detalles del paquete de ayudas que debe dar cierto respiro al gobierno y la economía griega.
Comparación con otras economías
A raíz de la inestabilidad de la economía griega, se ha generado un debate sobre la posibilidad de contagio de este descalabro a otras economías de la UE como la de Portugal o España.
Sin embargo, los expertos en economía consideran que la situación de España y Portugal es muy diferente a la griega. El profesor Juan José Toribio, director de la sede en Madrid de la IESE Business School, la escuela de dirección de empresas de la Universidad de Navarra, dice a Radio Nederland que la comparación o relación entre lo que pasa en Grecia y lo que podría ocurrir en España y Portugal no es exacta.
Necesidad de reformas urgentes
Este último punto es algo en lo que coinciden prácticamente todos los expertos. Cuanto más se tarde en adoptar medidas urgentes, mayores serán los sacrificios necesarios en los países de la Península Ibérica para evitar una deriva similar a la de la economía griega.
En España, el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero ha mostrado su intención de acometer algunas de las reformas necesarias, pero los distintos sectores económicos le reclaman una mayor firmeza y agilidad. De momento, para recortar gasto público, el gobierno español ha anunciado un fuerte recorte en el número de altos cargos y se ha comprometido a acometer la reforma del mercado laboral en las próximas tres semanas.
La necesidad de las reformas es urgente y no se puede posponer por más tiempo, opina el profesor Juan José Toribio. Entre las reformas estructurales que hay que emprender en España para incrementar el crecimiento económico, el profesor cita la reforma del mercado de trabajo, la consolidación del sistema bancario, y una reforma de la Seguridad Social y del sistema fiscal.
Asimismo, hay que adoptar medidas para reducir el déficit de los presupuestos públicos. Toribio señala que “son medidas que pueden tener costes sociales, por lo cual el gobierno no parece de momento muy dispuesto a aplicar ni unas ni otras”.
Impacto sobre la población
Para ninguno de los gobiernos implicados resulta sencillo hacer cambios contundentes por el posible efecto que puedan tener sobre la población. En el caso de Grecia, los ciudadanos esperan con inquietud los detalles del programa de austeridad que el gobierno anunciará en los próximos días. Los sindicatos griegos han convocado una huelga general para el próximo 5 de mayo.
Una situación que puede trasladarse a España. El profesor Toribio incide en que la gente tiene que entender que de no llevar a cabo las reformas necesarias, los costes sociales todavía serán mayores. “Lo que falta es una gran labor pedagógica para persuadir a la sociedad de que lo conveniente en los momentos actuales son esas reformas estructurales y las medidas capaces de reducir el déficit presupuestario”, asegura.
Alarma por el desempleo
Esta semana se ha sabido que el desempleo en España supera el 20%, la cifra más negativa desde el año 1997. Además, el número de hogares en los cuales todos los miembros están en paro ha superado la cifra del millón.
El presidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, aseguró sentirse responsable de esta realidad. En opinión del profesor Toribio, la sociedad española aguanta esta situación por varias razones, entre las que destaca la importancia del apoyo familiar. A esto se añade que más de cien mil de estos desempleados eran inmigrantes que han vuelto a sus países de origen y la existencia de la llamada economía subterránea, que no está ni fiscal ni socialmente declarada.
Cifras escandalosas inaceptable estadísticas complementarias no reciben prestación social más de un millón de hogares en los cuales todas las personas declaran estar en paro difícilmente aceptable.
Efectos sobre América Latina
En este contexto, cabe preguntarse qué efectos puede tener la crisis europea sobre las economías latinoamericanas.
La vicepresidenta del Banco Mundial, Pamela Cox, descartó este jueves que la crisis griega origine perjuicios directos para la región, por considerar que las políticas macroeconómicas latinoamericanas son estables.
"América Latina está en buenas condiciones para enfrentar choques externos", sostuvo Cox.
Juan José Toribio coincide en que América Latina no debe preocuparse por un posible contagio de lo que sucede en Europa, incluso si la crisis golpea más fuertemente a España, país inversor en la región y desde el que llegan las importantes remesas que envían los inmigrantes.
“No es imposible”, dice Toribio, “que un país permanezca estancado y que sin embargo sus empresas tengan fuertes inversiones en el exterior, esto le pasó a Japón en los últimos años”.
El director de la sede en Madrid de la IESE Business School admite que las remesas de los inmigrantes pueden disminuir, pero con todo, cree que hay que tener en cuenta que América Latina está cada vez más volcada por su parte hacia el crecimiento de Asia, el cual está asegurado en los próximos años y además a unos niveles muy altos. “Yo no creo que deba existir preocupación en América Latina por las circunstancias de estancamiento en Europa”, concluye.





























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