Tras la reciente entrada de Irlanda en el plan de rescate del Fondo Monetario Internacional, las miradas se dirigen a otras potencias del viejo continente como posibles contagiadas por la débil salud económica que ha manifestado Irlanda y Grecia.
Ángela Martín
El sistema financiero irlandés ha quebrado y su rescate económico, que tendrá que rembolsar, pasa por tener que decir adiós a su estado de bienestar y establecer medidas impopulares para reducir el déficit.
Portugal y España se perfilan como los siguientes en caer en este efecto dominó, por los recortes que tienen previstos en sus gobiernos, los cuales no han tardado en aclarar que su economía no es Irlanda.
El fantasma de la crisis económica recorre Europa, pero por el momento parece que la solidez de la Unión Europea no se contagiará de las dolencias de algunos Estados miembros.



























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