El presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva, inicia su primera gira por Israel, los Territorios Palestinos y Jordania. El objetivo: consolidar la posición de Brasil como mediador en el conflicto palestino-israelí.
InformaRN/Agencias
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, inició este lunes una gira por Israel, el territorio palestino de Cisjordania y Jordania, la primera de un jefe de Estado brasileño por la zona desde 1876.
El objetivo de Lula en este viaje es ampliar las relaciones bilaterales con israelíes, palestinos y jordanos, así como hacer de Brasil uno de los mediadores en la región.
"La visita tendrá una parte política y también una vertiente económica, por la próxima entrada en vigor de acuerdos de libre comercio entre Israel y el Mercosur", precisaron fuentes diplomáticas brasileñas.
El primero de sus anfitriones, el presidente del Estado de Israel, Simón Peres, lo ha recibido a primera hora en una ceremonia de bienvenida en la Residencia Presidencial antes de entrevistarse por la tarde en el Parlamento (Kneset) con el primer ministro, Benjamín Netanyahu.
Ante los 120 diputados israelíes Lula pronunciará un discurso en una sesión en la que el presidente de la Cámara, Reubén Rivlin, utilizará la maza que el político y diplomático brasileño Osvaldo Aranha usó en la sesión de 1947 en que la ONU aprobó la Resolución 181 de Partición de Palestina en dos estados, uno árabe y otro judío.
El presidente brasileño es acompañado en su visita a Israel por unos 200 empresarios que participarán en un encuentro económico destinado a potenciar el comercio y las inversiones mutuas a partir del 4 de abril, fecha en la que entra en vigor el acuerdo de libre comercio que Israel firmó con el Mercosur hace dos años.
El componente económico de la agenda ha sido calificado por las fuentes diplomáticas brasileñas de "muy importante", aunque en una entrevista este fin de semana con el diario israelí "Haaretz" Lula se implica también plenamente en el conflicto entre israelíes y palestinos para ofrecerse como mediador.
"Se necesitan jugadores que puedan proponer nuevas ideas y que tengan acceso a todos los niveles del conflicto: en Israel, Palestina, Irán, Siria, Jordania y otros países", afirmó el jefe del Estado brasileño al recordar sus estrechos lazos con los países vecinos, árabes e islámicos.
"Los norteamericanos, franceses, británicos, rusos y los chinos -agrega- quieren hacer avanzar el proceso de paz en Oriente Medio", pero "las partes en conflicto y la gente involucrada está cansada del proceso desde hace tiempo".
Las fuentes diplomáticas consultadas adelantaron que Lula "se pondrá a disposición de las partes para prestar la ayuda que éstas consideren necesaria con el fin de lograr que se reinicie el proceso de paz".
Y en su afán de mostrarse como el mediador más propicio y equilibrado en relación a otros, Lula pernoctará este martes en la ciudad palestina de Belén, algo inusual y que en la última década no ha hecho casi ningún dirigente internacional.
En esa ciudad se entrevistará con el presidente palestino, Mahmud Abás, con quien también clausurará un seminario empresarial para "tratar de incrementar los intercambios económicos con los palestinos", dijo a Efe Patricia Wagner, encargada de prensa de la delegación presidencial brasileña para la visita a la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Al día siguiente ambos presidentes viajarán juntos a Ramala para observar de cerca una escuela financiada por Brasil y depositar una corona de flores ante la tumba de Yaser Arafat, histórico líder y padre del nacionalismo palestino fallecido en 2004.
También firmarán una serie de acuerdos bilaterales destinados a fortalecer los lazos entre los dos pueblos.
El miércoles Lula pondrá fin a su visita a Cisjordania y emprenderá viaje hacia Ammán, donde mantendrá una reunión de trabajo con el rey Abdalá II de Jordania.
La de Lula es la primera visita de un jefe de Estado brasileño a la zona que incluye Israel y los territorios palestinos desde el viaje del Emperador Don Pedro II a la región, hace 125 años.
Desde 2003, cuando dio los primeros pasos concretos de su política de aproximación al mundo árabe, el presidente brasileño ha visitado numerosos países de Oriente Medio, y desde 2008 -cuando se anunció por primera vez- estaba pendiente de realizar su actual gira por Israel y la Autoridad Nacional Palestina.
Analistas internacionales se preguntan la razón de por qué Lula se interesa por el conflicto de Medio Oriente, apuntando a que sería un paso importante en la dirección de conseguir un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.





























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