El mundo será más seguro si somos conscientes del peligro de armas nucleares en manos de terroristas. Barack Obama se manifestó satisfecho con los resultados de la Cumbre de Seguridad Nuclear.
“Hoy día reconocemos que el terrorismo nuclear es una de las mayores amenazas para la seguridad internacional. Además, coincidimos en que la mejor manera para evitar que material nuclear caiga en manos de terroristas y criminales es una estricta política de seguridad nuclear, orientada a la protección de los materiales y la prevención de su comercio ilegal.”
Obama convocó la Cumbre de más de cuarenta jefes de Gobierno para debatir sobre propuestas para evitar que el material nuclear y las armas atómicas que aún existen desde la Guerra Fría caigan en malas manos o lleguen a organizaciones terroristas.
Un ataque nuclear más cercano
Según el presidente estadounidense, no existe ninguna duda de que, si tiene la oportunidad, la organización terrorista Al-Qaeda utilizará una bomba atómica. Al mismo tiempo, afirmó que todo indica que se ha reducido la probabilidad de una guerra atómica entre países.
“A dos décadas del final de la Guerra Fría,” señaló el mandatario, “nos enfrentamos a una cruel ironía de la historia. Disminuyó el riesgo de una guerra nuclear entre naciones, pero aumentó el riesgo de un ataque nuclear.”
En un comunicado final, los países participantes suscribieron al llamado de Obama de inventariar y asegurar, en el plazo de cuatro años, todo el material nuclear que puede utilizarse para fabricar armas. Entre los países firmantes figuran potencias como China y Rusia, pero también países menores como Paquistán e Israel, aun cuando esos mismos países probablemente poseen armas nucleares.
Ucrania
La declaración final no especifica las medidas que se deberán tomar para garantizar la seguridad en un plazo de cuatro años. Sin embargo, Obama considera el compromiso de la ex república soviética de Ucrania de declarar su material para armas atómicas, y (en una cantidad mucho menor) los de México y Canadá de deshacerse del uranio altamente enriquecido, como resultados concretos de la Cumbre.
La ministra estadounidense de Asuntos Exteriores, Hillary Clinton, hizo énfasis en la función ejemplar de antiguos rivales de la Guerra Fría, Estados Unidos y Rusia, que han dado pasos para reducir las cantidades de plutonio en su arsenal nuclear.
“Estados Unidos y Rusia eliminarán, de forma irreversible y transparente, no menos de 34 toneladas métricas de plutonio apto para la fabricación de armas. En su conjunto, esa cantidad es suficiente para 17.000 armas nucleares,” manifestó la responsable de la diplomacia norteamericana.
Los países presentes en la Cumbre también se comprometieron a aumentar su presupuesto destinado a la Agencia de internacional energía atómica, IAEA, de la ONU. Las bases sentadas en este encuentro se deberán consolidar de ahora en adelante. En principio, se ha programado una próxima Cumbre, a celebrarse dentro de dos años en Corea del Sur. No parece mera coincidencia que sea éste el país vecino de Corea del Norte, uno de los Estados problemáticos, el cual fue tema de discusión al margen de la reunión.
Irán
Si bien el tema de Irán tampoco figuraba como un punto oficial en la agenda, en los pasillos el supuesto programa de armas atómicas de ese país fue permanente tema de discusión. Según funcionarios norteamericanos, tanto el presidente chino, Hu Jin-tao, como su homólogo ruso, Medvedev, han dejado entrever en Washington que estarían dispuestos a apoyar – o al menos no entorpecer - una nueva ronda de sanciones contra Irán en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.





























Enviar nuevo comentario