La lucha de los serbobosnios en Bosnia era “justa y sagrada”. Tal es la idea fundamental del alegato que presentó Radovan Karadzic frente al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. A Karadzic se le acusa de genocidio.
El ex líder político de los serbobosnios se tomó todo el tiempo del mundo para exponer su versión de la sangrienta guerra en la primera mitad de los años 90.
Vistiendo un traje oscuro, Radovan Karadzic entró esta mañana caminando tranquilamente a la sala de audiencia en La Haya. Saludó con la mano a una mujer que se encontraba en la primera fila de la tribuna pública, y colocó su portafolio al lado del banquillo de los acusados. Luego dirigió la palabra en serbio a los jueces del tribunal, a través de un intérprete.
Lo principal de su testimonio: la guerra en Bosnia estalló porque la población musulmana quería el “100% del poder” en Bosnia Herzegovina. La cuestión de los serbobosnios era, por el contrario, “justa y sagrada”, según Karadzic.
“No voy a defenderme afirmando que yo no era importante, que no ocupé un puesto de peso mientras servía a mi pueblo”, declaró Karadzic. “Tampoco pienso echarle la culpa a otros. Defenderé a nuestra nación y su causa, que es justa y sagrada. De esa forma, podré defenderme a mí mismo y a mi nación”.
Karadzic necesita dos días para contar su versión de los acontecimientos durante la Guerra de Bosnia (1992-1995). El fiscal Alan Tieger considera al antiguo líder serbobosnio responsable de la limpieza étnica a gran escala ocurrida durante el conflicto, y del genocidio de más de 7.000 musulmanes luego de la caída del enclave Srebenica en 1995. Se trata de la mayor masacre en territorio europeo desde la Segunda Guerra Mundial.
Tiempo y recursos
Karadzic considera sin embargo tener suficientes pruebas como para demostrar que no es un criminal de guerra. Lo que sí necesita es tiempo y recursos.
”Tenemos un buen caso, con buenas evidencias y pruebas”, afirma Karadzic. “Y si se me da suficiente tiempo y recursos para preparar mi defensa, podré desarrollarla en mi favor. Por eso, lo único que espero es que se me dé la oportunidad de tener la defensa bien preparada y presentar mi caso de una manera apropiada, para así mostrar el quid de la cuestión, y todo aquello que aún no se ha revelado ni concretado.”
Besar la mano
Al regresar a la sala luego de la pausa, el acusado besa la mano de la joven mujer en la tribuna, quien es familiar de Karadzic, aunque no quiere dar especificaciones.
Karadzic continúa su historia y expone a los jueces una versión detallada del inicio de la guerra, sin referirse concretamente al contenido de la acusación. También muestra fotos y filmes. “Como ilustración del hecho de que los fiscales están equivocados”, aclara Karadzic.
“Los fiscales han promovido un caso político contra Karadzic; de ahí su reacción”, explica el asesor jurídico de Karadzic, Peter Robinson, durante la pausa.
Cuatrocientos testigos
Este miércoles, luego del alegato de Karadzic, los fiscales llaman al primer testigo. Luego de este testigo “protegido”, los fiscales quieren llamar a otros 400, a los que Karadzic puede contrainterrogar.
Sin embargo, el acusado solicita más tiempo al tribunal para poder prepararse. Su expediente supera las 1,7 millones de páginas. Por tal razón, Karadzic ha podido postergar su proceso desde octubre del año pasado hasta el día de hoy Sin embargo, los jueces decidieron el viernes pasado que ya no se le daría más tiempo. Cualquier retraso más es “indeseable” en un “proceso justo y fluido”.
Abogado adjudicado
Con esta decisión, los jueces del tribunal corren el riesgo de terminar en un proceso complicado sin sospechoso. Karadzic puede realizar su propia defensa, pero ya ha declarado que no piensa presentarse el miércoles.
Los jueces le han adjudicado un abogado, el británico Richard Harcey. Su tarea este miércoles no será nada fácil, ya que Karadzic se niega a contactarlo.





























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