300 mil personas salen a las calles de Roma para gritar: “Siamo tutti farabutti” (todos somos canallas) en defensa de la libertad de prensa y en contra del Primer Ministro, Silvio Berlusconi. El jefe del Ejecutivo, ha interpuesto millonarias demandas contra dos diarios del país a los que acusa de difamarlo con hechos de su vida privada.
Recientemente el mandatario dijo que en la profesión periodística hay demasiados canallas. Berlusconi emitió órdenes judiciales por un total de 4 millones de euros (5,8 millones de dólares ) contra dos periódicos de izquierda, La Repubblica y L'Unita, por su cobertura de los escándalos que estallaron en mayo de este año. Vea a continuación la entrevista sobre el tema al escritor y académico italiano Antonio Tabucchi.
La manifestación otoñal se celebró en un marco festivo en la Plaza del Pueblo, y fue convocada por la Federación de la Prensa de Italia (FNSI) bajo el lema “No a la mordaza, derecho a saber, deber de informar” Berlusconi calificó anteriormente la protesta de “una farsa”
Entre los asistentes destacó el periodista y escritor napolitano Roberto Saviano, autor del libro Camorra, por el que recibió amenazas de muerte de la mafia. “Muchos periodistas que han muerto en los últimos años han caído soñando llevar a sus países una democracia como la europea. Hoy, si comprometemos esta libertad de prensa, comprometemos también su memoria y su trabajo», dijo Saviano, Italia “es el segundo país, tras Colombia, en número de periodistas amenazados”
Berlusconi, quien ingresó a la política hace 15 años, es dueño de tres de los siete canales de televisión abierta de Italia, y ahora enfrenta acusaciones por un conflicto de intereses entre su imperio mediático y su responsabilidad política. Como jefe del ejecutivo, ejerce además una gran influencia sobre la emisora estatal RAI. La familia Berlusconi controla una revista de noticias semanal y diaria y es propietaria de la mayor editorial italiana.
Parece evidente que le Primer Ministro italiano ha perdido la paciencia con la crítica y busca silenciar a sus detractores públicos. Por eso rechaza tan vehemente las acusaciones en su contra y dice ser víctima de una campaña de desprestigio. Hace poco, en un programa de televisión llamó a los periodistas que lo criticaban "anti italianos" y "sinvergüenzas".
En la manifestación Valerio Onida, presidente emérito de la Corte Constitucional recordó una convicción democrática básica que ha estado presente en el espíritu de los asistentes a la Plaza del Pueblo: “el ciudadano no informado, o mal informado, es menos libre”




























