Cuando no hay suficiente flujo sanguíneo a partes del cerebro, se puede producir lo que conocemos como isquemia cerebral o infarto de partes del cerebro. Esto se produce casi siempre ante la falta de irrigación sanguínea.
Escuche la charla del Dr. Roberto Heros*
"Las causas muchas veces se deben por la enfermedad de ateroesclerosis en las arterias carótidas, que se presenta en el cuello. Esto en general se puede corregir. La ateroesclerosis es una enfermedad que afecta a las personas de mediana edad. Está muy influenciada por factores tales como la hipertensión o el hábito de fumar. El cigarrillo tiene un papel extremadamente relevante en esta dolencia, y por supuesto es un hábito que se puede corregir. Dejar de fumar es muy efectivo para detener el progreso de la ateroesclerosis en las carótidas del cuello", explica a Radio Nederland el Dr. Roberto Heros, director y profesor del Departamento de Neurocirugía de la Universidad de Miami, Florida, EE.UU.
Estrechez o estenosis de las carótidas
"Cuando se llega a síntomas de isquemia, el problema se puede resolver, si se debe a lo que llamamos una placa ateroesclerótica en la carótida. Esto se puede detectar con estudios generalmente no invasivos, como ultrasonido. Este estudio es capaz de detectar si hay estrechez o estenosis de la carótida interna, la que va al cerebro, pasando por el cuello. En caso de operación, se hace más fácil el hecho de la ubicación en el cuello", aclara el neurocirujano Heros.
La operación se realiza cuando la arteria presenta una estrechez de más del 60 al 70 %. En este caso, es importante una rápida operación ya que pueden pasar dos cosas, en opinión del especialista.
Embolia cerebral
"En primer lugar, no hay suficiente flujo sanguíneo al cerebro. En segundo lugar, se pueden formar pequeñas agrupaciones de plaquetas en la sangre, o un coágulo que se puede desprender, lo que llamamos una embolia cerebral. Esto puede derivar en la formación de un coágulo cerebral que puede obstruir importantes arterias en el cerebro".
Para prevenir que tal situación se produzca, se suele realizar una operación que se llama endarterectomía, que no es más que la limpieza de la arteria carótida: remover la placa y restablecer el flujo normal hacia el cerebro.
Síntomas de alerta
Sobre los síntomas que deben ser una señal de alerta, el doctor Heros los detalla muy bien:
"Los síntomas más importantes están muy relacionados con el ojo o directamente con el cerebro. En el caso del ojo, se debe a que la arteria carótida interna va a la retina, al nervio óptico, y puede producir problemas de ceguera temporal en un ojo. Es decir que el paciente pierde la habilidad de ver por ese ojo. Siente como que se le nubla de pronto el ojo o que baja una cortina en el ojo. Todo eso puede estar relacionado con la carótida en el cuello, y eso lo llamamos en la ciencia médica "ceguera transitoria" o "amaurosis fugaz".
Como consecuencia de la estrechez en la arteria carótida y la consiguiente insuficiencia sanguínea al cerebro, se pueden producir problemas directamente en el cerebro.
Roberto Heros, director y profesor del Departamento de Neurocirugía de la Universidad de Miami, los detalla a Radio Nederland:
"Al principio, y muy a menudo, son síntomas transitorios. Por ejemplo, se pierde temporalmente por un periodo de minutos o horas el uso de parte del cuerpo, como la mano o la pierna. Estas se pueden paralizar o estar muy débiles. También se puede producir dormidera transitoria, o sea se pierde sensibilidad en un lado o en el otro, por un periodo de minutos o de horas. Si el lado afectado es el izquierdo del cerebro, donde se controla el habla y el entendimiento, el paciente puede perder la capacidad de hablar o de entender por un periodo transitorio."
Recomendaciones
Cuando estos síntomas se desarrollan, es conveniente que el paciente consulte inmediatamente a su médico. Los consejos del doctor Heros son muy precisos:
"El médico debe ordenar estudios no invasivos de la arteria carótida, es decir de ultrasonido capaces de definir si hay una estrechez de grado significativa al origen de la arteria carótida en el cuello. Si existe, debería acudir a una consulta de un médico cirujano para ver si se puede remover la placa de la carótida y restablecer el flujo en la misma. Ésta es una de las operaciones más importantes que nosotros como neurocirujanos hacemos en términos de isquemia cerebral."
Otros problemas vasculares
Otras afecciones cerebrovasculares son los aneurismas. Son afecciones más graves, aunque por lo general más raras. Éstas pueden conllevar a un derrame agudo y pérdida de conciencia con dolor de cabeza muy significativo. Se trata de un dolor de cabeza que ocurre súbitamente:
"Es un dolor peor que otros, dramático, abrupto, que empieza de manera cataclísmica, y que es el peor que se ha experimentado jamás. En ese caso se debe ir a un centro de emergencia cuanto antes".
A veces, explica Roberto Heros, director y profesor del Departamento de Neurocirugía de la Universidad de Miami, estos aneurismas o malformaciones arteriovenosas se producen sin síntomas, sin hemorragia. Una resonancia magnética por otras causas, como mareos, puede detectarlas.
*Dr. Roberto Heros, Director y profesor del Departamento de Neurocirugía de la Universidad de Miami, Florida, EE.UU.





























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