El escándalo alrededor de los abusos de menores en la iglesia católico romana de Irlanda ha llevado por primera vez a un obispo a dimitir. El obispo Donal Murray hizo público su abandono durante una misa celebrada en Limerick.
El obispo dijo “pedir disculpas humildemente” a todos aquellos que sufrieron abusos. Murray ha tomado su determinación a partir del arrollador informe publicado por una comisión de investigación. La comisión llegó a la conclusión el mes pasado de que los líderes de la iglesia irlandesa habían ocultado a lo largo de 30 años los abusos sistemáticos sobre los niños. El hecho atañe a este mismo obispo, ya que desde 1982 pertenecía a las figuras más ilustres de la iglesia irlandesa.

























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