En Irlanda ha renunciado un segundo obispo debido a los casos de abuso sexual de menores. El obispo James Moriarty desempeñaba sus funciones en la capital, Dublín, un obispado donde durante varias décadas los religiosos abusaron de menores de edad.
En todos esos años, la Iglesia Católica no sólo no hizo nada contra esas prácticas pervertidas, sino que intentó que no se diera a publicidad al asunto. Otro obispo irlandés, Donal Murray, ya había abandonado voluntariamente su cargo, dimisión que fue aceptada por El Vaticano.
Manifestación Contra los Párrocos Católicos en Irlanda, foto Flickr


























Enviar nuevo comentario