Japón vuelve a inyectar 55 mil millones de euros en la economía para evitar que el país caiga nuevamente en la recesión.
Esta medida indica que la vida empresarial japonesa aún no está en condiciones de remontar la crisis por sí sola. La economía nipona creció dos trimestres consecutivos pero, la alta apreciación del yen no permite la exportación. Además el país afronta una deflación que obliga al consumidor a cuidar los gastos. El nuevo primer ministro japonés Yukio Hatoyama anunció al asumir en septiembre su función que implementaría duros cambios, combatiendo la alta tasa de desempleo, los problemas del envejecimiento de la sociedad y la crisis económica.
Además aspira a una mejor asistencia social sin tener que aumentar los impuestos.
Foto: Hatoyama/ Flickr / World Economic Forum

























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