La justicia chilena investigará por primera vez las circunstancias en que tuvo lugar de la muerte del ex presidente Salvador Allende, fallecido durante el golpe militar de Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973.
La petición fue presentada por la fiscal Beatriz Pedrals, quien además presento una querella por otros 725 casos de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1990) que nunca fueron investigados.
Este miércoles, el juez a cargo de coordinar los casos de violaciones a los Derechos Humanos, Sergio Muñoz, detectó que existían muchos casos de víctimas que no habían interpuesto ninguna demanda.
De acuerdo a una autopsia el ex presidente Salvador Allende se habría suicidado el 11 de septiembre de 1973 en La Moneda -sede presidencial- durante el golpe de Estado en su contra liderado por Augusto Pinochet.
"Lo que no se investigó, la justicia lo investigará. Se llegará al final que se crea correspondiente", señaló Pedrals, quien expresó la voluntad de la justicia de "judicializar todo lo ocurrido", con "uniformidad de criterio".
En una entrevista con Radio Nederland el abogado Hernán Montealegre dijo, desde Santiago de Chile, que ''el suicidio como tal no constituye ningún delito, pero sí cometen delito las personas que han auxiliado o forzado el suicidio. De tal manera que aquí se presentan dos situaciones completamente distintas. La del Presidente y las de aquellas personas que lo presionaron a tal punto que él se vio en una situación acorralada en la cual consideró que no tenía otra salida.”
Al mismo tiempo se presentó nuevas querellas por otros 726 casos sin investigar.
La noticia fue bienvenida por la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, cuya presidenta Lorena Pizarro calificó de "potente señal a los otros poderes del estado".
Unas 3.000 personas murieron o desaparecieron a manos de la dictadura de Augusto Pinochet. A la fecha, 560 militares están procesados por esos crímenes.





























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