Entidades internacionales evalúan las iniciativas que actualmente se llevan a cabo para combatir la malaria en el mundo. En un informe conjunto, la Organización Mundial para la salud (OMS) y el Fondo Mundial para la Infancia (UNICEF) señalan los peligros y desafíos que supone todavía esta enfermedad que, anualmente, ocasiona la muerte de cerca de un millón de personas, en su mayoría menores de edad.
En el informe se insta a los países e instituciones donantes a suministrar más fondos para alcanzar uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: detener y revertir la incidencia de la malaria en el 2015.
Los niños del África subsahariana son los más afectados por esta enfermedad. No se trata de un hecho casual, puesto que la malaria persiste en regiones donde la pobreza y falta de recursos impide combatirla.





























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