El fuego, que se inició el martes de la pasada semana en la provincia chilena de Nueva Esperanza, sigue activo aunque por el momento se han controlado 4 de los 6 focos, según las últimas declaraciones del presidente chileno Sebastián Piñera.
Por Mara Landa
El foco de atención está en el parque Torres del Paine, en la región de Patagonia, uno de los parques nacionales más importantes y declarada reserva de la biosfera por la Unesco en 1978. Eduardo Katz, gerente de áreas protegidas de la Corporación Nacional Forestal de Chile, explica que “en el parque se han quemado 12.800 hectáreas y de esas hectáreas podemos considerar que alrededor de un 65% son pastizales o estepa patagónica y el resto es una superficie de bosque y matorrales, y un 5% son bosques más antiguos o primarios“. La gran particularidad de esta zona es “una gran belleza escénica y tiene una gran presencia de distintas especies de fauna. Es un parque que además de recursos hídricos, gran cantidad de lagos, ríos, tiene presencia de glaciares… “.
Por el momento, se ha logrado controlar la situación y, como nos explica Katz, “tenemos sobre 500 personas trabajando en ese incendio, hay muchos medios aéreos atacando y todo el Gobierno lo ha puesto como prioridad número uno”.
El problema del viento
El gran problema al que se han enfrentado los servicios de emergencia ha sido las
condiciones climáticas pues la gran velocidad del viento les impidió llegar a determinadas zonas sólo accesibles a barcos y helicópteros. Mover a la gente y a los medios ha sido bastante complicado durante el fin de semana pero según Katz, “afortunadamente los frentes que tenemos hoy día todavía activos pero controlados son en lugares en donde podemos llegar fácilmente con nuestra tropas y una gran cantidad de equipamiento“.
En vista de las circunstancias, la actividad turística que recibe el parque y toda la región puede verse disminuida estos próximos meses, pero como nos explica Katz “esperamos que si logramos que el fuego se mantenga al nivel que está hoy día, creemos que vamos a tener un pequeño daño en la actividad turística durante este verano, pero vamos a trabajar y la Naturaleza también va a hacer su parte en renovar estos pastos, renovar estas praderas, y deberíamos tener la capacidad turística en su potencial en uno o dos años ya restaurada.”
Aún no se han aclarado las causas del incendio, pero las autoridades locales sospechan de un joven turista israelí que, por su parte, ha negado su implicación en los hechos. Ayer Israel comunicó que no asumiría la defensa de su ciudadano, pero ha ofrecido su colaboración a Chile y al gobierno.
























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