En San Pablo y Río de Janeiro la policía ejecuta ilegalmente a sospechosos de delitos, según aseveró Human Rights Watch. Esa organización pro derechos humanos agregó que las ejecuciones incrementan la violencia urbana en Brasil.
Del análisis forense de 51 sospechosos muertos por policías se deduce que al menos en 33 casos se empleó la fuerza injustificadamente y que se disparó a quemarropa en 17 ocasiones. La investigación tuvo lugar ante la gran cantidad de crímenes en Brasil, sede del Mundial de Fútbol del 2014 y de las Olimpíadas del 2016. En octubre pasado, murieron tres agentes cuando su helicóptero fue derribado por una banda de delincuentes y la policía de Río respondió con una ofensiva contra los narcotraficantes que controlan muchas de las 1.000 favelas de la ciudad. Según el sociólogo brasileño Ignacio Cano, en los últimos 11 años la policía carioca mató a más de diez mil personas, casi todas de las favelas, acusadas de resistirse a la policía.
Protesta Contra Asesinato Policial en una Favela, foto: Flickr/A.Vieira

























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