La Corte Internacional de Justicia, en La Haya, dará a conocer el martes 20 de abril su fallo en el contencioso Argentina-Uruguay. Radio Nederland hará una cobertura especial de la jornada.
La empresa finlandesa Botnia llegó a Uruguay en 2003, atraída por una ley de forestación de 1989, que dio -hasta 2007- exoneraciones impositivas, un reintegro de 50% de los costos de plantación, acceso a líneas de crédito y exoneración de aranceles a la importación de bienes de capital e insumos para el sector.
Botnia compró el 60% de las acciones de FOSA (Forestal Oriental S.A) y adquirió casi 100.000 hectáreas de tierras en los departamentos de Paysandú y Río Negro.
Más de la mitad de esas tierras están forestadas, en tanto que unas 40.000 hectáreas no tienen las características adecuadas o están destinadas a otros usos -caminería, drenajes, cortafuegos, pastoreo o áreas de conservación ecológica.
Luego construyó la planta de celulosa de Fray Bentos (300 km al noroeste de Montevideo, sobre el río Uruguay), en la que invirtió más de 1.100 millones de dólares, y comenzó a operar en noviembre de 2007.
Argentina considera que la fábrica viola el tratado existente sobre el río Uruguay, que es binacional.
En el marco de una reorganización del grupo inversor, la también finlandesa UPM adquirió en diciembre pasado la producción total de celulosa, de un millón de toneladas anuales, y la actividad forestal de Botnia en Uruguay, por lo que ya ni siquiera son sus dueños .
El caso fue elevado ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la cual dará a conocer el próximo martes su fallo el contencioso.
La máxima instancia judicial de la ONU, radicada en La Haya, convocó a las partes a las 15H00 locales (13H00 GMT) para una sesión pública en la que está llamada a dictaminar si Uruguay violó, como lo afirma Argentina, el tratado bilateral sobre el uso compartido del río Uruguay al instalar la fábrica de celulosa de la finlandesa Botnia, sin consulta previa con su vecino.
Buenos Aires, que presentó su demanda en mayo de 2006, estima que la planta de celulosa está provocando daños medioambientales irreversibles al río y pone en peligro la salud de los habitantes de las localidades fronterizas de Gualeguaychú y el balneario de Ñandubaysal, que desde entonces se han movilizados contra la fábrica.
Uruguay defiende la inocuidad de la actividad industrial, así como su pleno derecho al desarrollo con respeto al ambiente, pero Argentina reclama al tribunal que ordene "el desmantelamiento" de esta fábrica que emplea directamente a unas 200 personas, y da beneficios indirectos a otros cientos, y dispone de una capacidad anual de más de un millón de toneladas de pasta de celulosa, extraída de los bosques de eucaliptus.





























todo piolaaaaaa
No tengo ninguna expectativa respecto del fallo: Uruguay violó el derecho internacional al instalar la planta sin consulta previa, pero los intereses finlandeses son más poderosos que el derecho de las personas a un ambiente sano. De modo que Botnia seguirá produciendo celulosa desde su planta en una zona franca (libre de impuestos) del Uruguay
Esperemos que el fallo se acate. Si es adverso a la Argentina, que se levante de inmediato el corte de ruta que ya hace casi 5 años aísla ilegitimamente el tránsito internacional, violando toda normas constitucional, legal, o internacional. El gobierno argentino permitió que se cometiera de modo permanente el delito e incluso lo alentó. Ahora tendrá que ponerse los pantalones, y utilizar el monopolio de la fuerza publica, de que está investido, para liberar la ruta.
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