Washington da claridad de su inoperancia ante la crisis política hondureña. "La misión de la Casa Blanca fracasó en Tegucigalpa".
Luisa López / P.J.Gámez-Cersosimo
Con rostro preocupado y un tono de voz grave, Thomas Shannon, encargado para América Latina del Departamento de Estado estadounidense, reconoce que sus gestiones no han logrado destrabar el empantamiento del diálogo entre Manuel Zelaya y Roberto Mitcheletti.
Shannon se encuentra acompañado de Craig Kelly, Secretario de Estado adjunto, por el asesor de la Casa Blanca para América Latina Dan Restrepo y por el embajador estadounidense en Tegucigalpa, Hugo Llorens.
Ninguno de los tres logró mover las pesadas piedras que impiden avanzar por el camino de una solución negociada entre las partes.
Extraoficialmente se dice que Washington sigue viendo a Manuel Zelaya como "el presidente legítimo y constitucional de Honduras", "y que no hay las condiciones para llevar a cabo las elecciones presidenciales del 28 de noviembre".
Sin embargo, Lewis Amselem, embajador norteamericano ante la Organización de Estados Americanos, OEA, habla ahora en términos de la posibilidad que la Casa Blanca reconozca el proceso electoral hondureño, como salida para lograr una resolución pacífica al impasse político y constitucional por el que atraviesa el país centroamericano.
Recuérdese: Amselem, semanas atrás, había sorprendido por su posición ante la OEA, acusando de irresponsable y poco constructivo el regreso de Manuel Zelaya a Tegucigalpa. Entonces fue criticado por Brasil y posteriormente por Hillary Clinton, aclarando la secretaria de Estado que las opiniones de Amselen no reflejan la posición de la Casa Blanca. ¿Será así?
Manuel Zelaya se aferra a la condición que él debe ser restituido en el poder. Y Micheletti lo descarta.
Una encuesta de la firma CID-Gallup arroja como resultado que "el 75% de los hondureños cree que las elecciones ayudarán a salir de la crisis política, mientras que 21% opina que no ayudarán".
Impacto de la crisis
En un informe dado a conocer en las últimas horas, UNICEF señala que "la restricción financiera nacional e internacional está afectando de manera importante el funcionamiento de las instituciones públicas, que actualmente enfrentan serias dificultades presupuestarias y en su capacidad operativa, afectando dramáticamente a la población más pobre, especialmente niños y mujeres".
El oficial de Comunicaciones de Unicef en Tegucigalpa, Héctor Espinal, dijo que "antes de Zelaya y después de Zelaya muere un promedio de 13 niños por día en Honduras a causa de enfermedades prevenibles", y con la suspensión de la ayuda internacional "el problema se agravará".
Estados Unidos, la Unión Europea y otros países han suspendido la ayuda al Gobierno de Micheletti en demanda de la restitución de Manuel Zelaya en el cargo.
Unicef denuncia que "organismos defensores de derechos humanos en Honduras, con los que mantenemos acuerdos de cooperación, han documentado fehacientemente por lo menos 79 casos de niñas, niños y adolescentes cuyos derechos han sido violentados".
Más de 1,8 millones de niños en edad escolar, que frecuentan las escuelas del sistema público de educación en Honduras, han prácticamente perdido el presente período académico a causa de la crisis, advirtió.
Escuche la entrevista a Vegard Bye, politólogo noruego especializado en América Latina.























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