El régimen en Honduras no acepta conversar con una delegación de la Organización de Estados Americanos, OEA, que quiere visitar el país el próximo martes para deliberar sobre la crisis.
El ministerio de Relaciones Exteriores en la capital Tegucigalpa, hizo saber que la delegación será devuelta sin perdón. Honduras no quiere recibir a la misión, porque incluye al secretario general de la organización, José Miguel Insulza, a quien acusa de ser parcial en el conflicto.
La OEA suspendió a Honduras como miembro luego del golpe de Estado a fines del mes de junio, en el que el presidente Manuel Zelaya fue expulsado del país por los militares. Los nuevos gobernantes en Tegucigalpa manifiestan que quieren convenir una nueva fecha con la delegación, bajo condición que Insulza no forme parte de ella.



















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