El Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Ramón Custodio López, responsabiliza en un reciente informe a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y al Gobierno de Honduras por la situación de desamparo en que se encuentran los periodistas de ese país.
El titular envió un informe a la CIDH donde da a conocer la situación de peligro y violación al derecho al trabajo, la libertad de expresión e información, y el derecho a vivir libre de temores que continúan corriendo los periodistas.
Según el documento dos reporteros, Xiomara Orellana y Carlos Chinchilla, habrían sido amenazados repetidas veces desde varios sectores, y a pesar de haber presentado las denuncias correspondientes, las autoridades no les brindaron protección. La misma Xiomara Orellana le confirmó a Custodio López, a través de una comunicación telefónica, que "nunca recibió protección de ninguna autoridad nacional, regional o internacional".
Las amenazas contra la periodista provendrían de la delincuencia común, del crimen organizado, del narcotráfico y hasta de parte de miembros de los cuerpos de seguridad.
Protección simbólica
Por su parte, Carlos Chinchilla también habría manifestado que la protección otorgada a él por la Policía Nacional ''nunca se hizo efectiva de manera permanente y consistente, más bien era simbólica, esporádica e inefectiva''.
En conversación con Radio Nederland, Ramón Custodio dijo que la CIDH no ha solicitado ante el Gobierno hondureño las medidas cautelares necesarias para el gremio periodístico y que "el gobierno del presidente Porfirio Lobo no está brindando la seguridad a que cada persona debe tener derecho en un gobierno democrático y con Estado de derecho".
El lunes por la noche, el gremio de los trabajadores de los medios tuvo que sumar una víctima más a la docena de comunicadores que han fallecido de manera violenta en Honduras , después de que en La Ceiba, en el norte del país, fuera asesinado Adán Benítez, un periodista social con más de quince años de experiencia en los medios.
Según informes de la policía, Benítez fue interceptado por dos individuos, quienes lo despojaron de sus pertenencias antes de quitarle la vida.
La muerte del comunicador provocó consternación general y aumentó la preocupación sobre la situación de inseguridad en que se encuentran los periodistas y la ciudadanía hondureña en general.


























Se trata de una organizacion que es un apéndice de los zelayistas, ideologicamente alineada con el presidente de Venezuela, y que estan al servicio de atacar al gobierno constitucional de Honduras, inventando hechos y exageradndo al infinito otros. Eso de "comisionado", les queda grande, es un grupito, nada más.
Por que no creer , en cambio, en los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, órgano serio de al OEA, que desmiente estos intencionados "informes" ?
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