El gobierno de Honduras ha puesto en marcha la llamada “Operación Relámpago” para hacer frente a la violencia que ha llevado al país centroamericano a tener el mayor índice de criminalidad per cápita.
Honduras cuenta con un récord del que no puede felicitarse: es el país con mayor tasa de homicidios en el mundo, con una proporción de 82,1 por cada 100.000 habitantes. La sensación de inestabilidad e impunidad que se respira en el país centroamericano han llevado al gobierno del presidente Porfirio Lobo a emprender la llamada “Operación Relámpago”, en la que policías y militares trabajarán de forma conjunta para enfrentar la ola de criminalidad que hace de Honduras uno de los países más violentos del planeta.
El ministro hondureño de Defensa, Marlon Pascua, explicó a medios locales que los patrullajes conjuntos de las fuerzas de seguridad se iniciaron en barrios periféricos de diversas ciudades, entre ellas la capital, Tegucigalpa, y San Pedro Sula, ubicada 240 km al norte de dicha ciudad.
"La Operación Relámpago pretende como acción urgente asegurar la presencia de las autoridades en los sectores de mayor conflictividad, acompañando estas acciones preventivas con otras actividades de monitoreo, supervisión y evaluación", anunció el presidente Lobo en una aparición televisiva.
La investigadora y consultora independiente en temas de paz y conflicto, Julia Schünemann, ha visitado recientemente Honduras. En declaraciones a Radio Nederland, Schünemann explica que su principal impresión es que el país se encuentra en un estado de inseguridad difícilmente sostenible, donde el crimen organizado ha logrado penetrar e infiltrarse en las instituciones del Estado.
Cambio en la cúpula policial
La “Operación Relámpago” entró en funcionamiento después del relevo, ordenado por el mandatario Lobo, de la cúpula de la policía, tras la fuga de un suboficial y tres agentes sospechosos de matar a dos estudiantes universitarios.
Los cuatro policías se hallaban detenidos desde el martes de la semana pasada en la sede de la Policía Metropolitana, en el centro de Tegucigalpa, por orden del Ministerio de Seguridad, pero fueron puestos en libertad apenas tres días después, el viernes, con la condición de que retornaran el domingo. Ninguno regresó.
Otros cuatro policías fueron apresados el lunes también bajo sospecha de haber tomado parte en el crimen, cuyas causas se desconocen. Algunas informaciones apuntan a que los dos estudiantes habrían ignorado un retén policial.
"Es innegable que necesitamos que los operadores del sistema de seguridad recuperen la confianza de los habitantes de nuestro país. No perdamos la fe", expresó el presidente hondureño en referencia a la muerte de los estudiantes, uno de ellos hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH, Julieta Castellanos.
"La represión por sí misma no resuelve el problema, deben enfrentarse las causas generadoras del delito", añadió Lobo.
Honduras es el país con mayor índice de criminalidad per cápita, seguido en Centroamérica por El Salvador y Guatemala, según datos del primer estudio global sobre homicidios de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito publicado en octubre y que consideró 207 países.





























jjajaj es hasta rídiculo que hagan tanta emoción con esa operación, dónde se avisa en los medios de comunicación dónde se harán los operativos para que los delincuentes estén enterados.
jajajja. ¡Por Dios!
Demasiado tiempo se tomo Lobo en hacer este tipo de Operacion , tuvo que haber un detonante lamentable para que ello sucediera,es cuestionable la actuacion de Lobo ante estos y otros crimenes que han ocurrido en Honduras desde hace algun tiempo ,ya era hora que algo se hiciera en favor del pueblo que lo eligio.
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