Las autoridades que asumieron el gobierno de Honduras tras el golpe de Estado del 28 de junio se muestran intransigentes en las negociaciones lideradas por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias. Pero existen indicios de que el bloque se está resquebrajando.
Cor Doeswijk
Grupos empresarios, partidos políticos y diversos otros sectores que dominaron la vida política de Honduras en las últimas décadas, apoyaron activa o pasivamente el golpe de Estado que destituyó al presidente constitucional Manuel Zelaya. Sin embargo, ante la unánime condena internacional y las posibles repercusiones económicas, muchos de los que en primera instancia dieron su beneplácito al nuevo presidente Roberto Micheletti, ahora ya no están tan contentos con el cariz que han tomado los acontecimientos.
En entrevista con Radio Nederland Wereldomroep, Suyapa Castro del Foro Social del Valle de Sula comenta que “hay una hipótesis de que el diálogo en Costa Rica no prosperó porque justamente quienes son los verdaderos actores intelectuales y los impulsores del golpe no estaban sentados allí. Si la negociación hubiera sido directamente con los empresarios y con los responsables del golpe, muy probablemente la situación actual sería distinta. Dentro de esos actores se menciona a los ex presidentes Carlos Flores y Ricardo Maduro. Se dice que Carlos Flores envió un fax a San José al comienzo de la segunda ronda donde aceptaba todos los puntos de la propuesta del presidente Óscar Arias, incluyendo la restitución del presidente Manuel Zelaya y la garantía de su ingreso pacífico al país. Pero otros grupos de poder, más ligados al Partido Nacional, pedían tiempo y su contrapropuesta era de apoyo a Micheletti ya que decían que el mandatario podía renunciar siempre y cuando Zelaya no ingrese al país.”
Otro factor a tener en cuenta es que internacionalmente se exige la restitución de Zelaya. Cuanto más se demore ese proceso, y/o si hay una insurrección popular, se hace menos probable que los comicios se celebren en el término acordado y por ende permitiría a Zelaya permanecer más tiempo en el poder.
También hay claras razones económicas para buscar una rápida solución al conflicto. El país está quedando aislado y ya la Unión Europea anunció la suspensión de toda ayuda económica. Suyapa Castro asegura que habrá un momento en que el gobierno golpista no podrá gobernar “ Si Micheletti sigue en el gobierno y se llevas a cabo los comicios, tendríamos un proceso electoral ilegítimo y seguiríamos condenado al aislamiento. El gobierno golpista ya presentó el presupuesto general de la República y éste sólo se puede cubrir en un tercio con fondos de Petrocaribe, fondos que ya no van a seguir llegando al país. Por lo tanto se debe acudir a bonos externos lo que significa más endeudamiento, los empresarios no van a resistir y al ver ese panorama no van a poner en juego sus intereses”.
Escuche la entrevista a Suyapa Castro, del Foro Social del Valle de Sula






















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