El parque más bello del centro de Ámsterdam es frecuentado, sobre todo en los veranos, por una gran diversidad de gente: familias con niños, jóvenes en patines, parejas de enamorados y los inevitables homosexuales en busca de aventura. Desde hace muchos años, al caer la noche, el Vondelpark se convierte en punto de encuentro de hombres homosexuales que van en busca de sexo rápido y sin obligaciones. Ahora, la policía capitalina propone que los homosexuales abandonen sus escondites y opten por actuar en público.
Si bien la homosexualidad en lugares públicos no es nada novedoso, en realidad nadie quiere saber nada del tema. Hace unos pocos años, el famoso cantante británico de pop, George Michael, fue noticia tras que fuera sorprendido en situación comprometedora con otro hombre en unos servicios públicos. Y en lugares en los que sexo en lugares públicos es inaceptable, existen los barrios ‘rosados', donde los homosexuales y las lesbianas pueden encontrarse libremente. Incluso en la católica Ciudad de México existe una Zona Rosa, con bares y discotecas para homosexuales. Si bien la policía mexicana realiza frecuentes incursiones, éstas guardan ante todo relación con abuso de alcohol y prostitución de menores de edad.
Actividades clandestinas
Holanda cuenta decenas de parques y bosques adonde acuden los homosexuales en busca de sexo rápido, y uno de los más populares es justamente el Vondelpark, en el centro de Ámsterdam. En el jardín del parque tienen lugar los encuentros de homosexuales sedientos de sexo, lo cual deja indiferente a la población capitalina, siempre que los preservativos se depongan en los cubos de basura, y las actividades de los homosexuales no ocurran a la vista de niños. Hasta el presente, aunque no era una tarea prioritaria, la Policía intervenía contra homosexuales que operaban fuera del jardín.
Sin embargo, en los últimos tres años ha aumentado la violencia contra los homosexuales, sobre todo en Ámsterdam, donde las palizas que sufrían se habían convertido en un creciente problema. Además, en los colegios, aquellos profesores de quienes se sabía que eran homosexuales eran víctima de molestias, y una pareja de homosexuales que camine de la mano en las calles, puede ser blanco de insultos e incluso corre peligro de ser golpeada. El año pasado, unos 20 homosexuales sufrieron maltratos tan graves que debieron ser tratados en un hospital.
Medidas
La Policía de Ámsterdam considera que el incremento de la violencia contra homosexuales es un asunto de gravedad y recurre a métodos poco ortodoxos para detener a los autores. Por ejemplo, un agente que simula ser homosexual, es decir, que sirve de cebo, es un método que ha resultado ser eficaz. Una nueva propuesta es dejar de multar a quienes practiquen el sexo en el Vondelpark, ya que, según las autoridades policiales, es más sencillo proteger a los homosexuales cuando, por ejemplo, se acarician en público. En cambio, quienes se ocultan para tener relaciones sexuales sin correr el riesgo de una multa, es fácil víctima de agresores.
Reacciones contradictorias
La propuesta amsterdamesa ha despertado diferentes reacciones. El parlamentario Pieter den Geel, líder de la representación democratacristiana (CDA), rechaza decididamente la iniciativa, y recibe apoyo del otro partido gubernamental, Unión Cristiana. Por su parte, los laboristas, que también integran la coalición gubernamental, opinan que se trata de un asunto que compete a la capital, pero se abstienen de pronunciarse sobre el tema. Por último, los liberales, en la oposición, condenan el paternalismo del CDA.
Pero, es de temer que, si se permite este tipo de encuentros en el Vondelpark, lo más probable es que surjan otros grupos de usuarios que también reclamen derechos; por ejemplo, los propietarios de perros. Actualmente, los perros deben ir atados, mientras que en el parque los canes tienen justamente la oportunidad de correr. Entonces, sus amos se preguntarán por qué ser tolerantes con los homosexuales y no con ellos.





























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