Con la integración del partido Unión Cristiana en el Gobierno holandés, los temas de ética médica vuelven a cobrar protagonismo en la agenda política. Ya se ha planteado la primera acción: el legrado, aspirar el embrión en las primeras cuatro semanas después de la concepción, será incluido en la legislación sobre el aborto. ¿Está pasando Holanda de ser un país progresista a ser uno conservador?
En la clínica Bloemenhove de la ciudad holandesa de Heemstede hay silencio. No es por falta de pacientes, ya que la agenda está llena de citas. Pero las mujeres presentes guardan silencio. Está claro. El aborto es un tema del que no se habla. En los años 70, la clínica Bloemenhove sufrió un auténtico asedio por parte del entonces ministro demócrata cristiano, Dries van Agt. Desde entonces ha habido muchos cambios y el aborto es ahora legal.
Abortar en España
Si Holanda se destacó entonces por ser un país vanguardista, ahora hay otros que aplican una legislación más liberal sobre el tema. De ahí que las mujeres holandesas viajen a España a abortar, mientras que en los años 70 ocurría lo contrario. En España se puede recurrir al aborto hasta la semana 22 de embarazo.
La mayoría de las mujeres que son tratadas en la clínica Bloemenhove han hablado primero con su médico de cabecera. "A la hora de hacer una cita se tienen en cuenta los cinco días de reflexión", dice la directora, Thea Schipper. "No obstante, toda mujer que viene aquí se entrevista de inmediato con un médico. Después de la entrevista ocurre a veces que la mujer desiste de someterse a un aborto o pide más tiempo de reflexión".
Aborto por encargo
En gegeral se piensa que someterse a un aborto en Holanda resulta demasiado fácil. Como si se puediera realizar un aborto por encargo. Schipper niega esas aseveraciones: "Las mujeres piensan que como yan han hablado con su médico de familia, nada más llegar aquí son sometidas directamente a la intervención. Sin embargo, en la clínica primeramente se tiene una charla con la mujer". Hay que reseñar que en Bloemenhove no se ofrecen alternativas al aborto. "No es necesario", opina Schipper: "Cuando una mujer ha decidido someterse a un aborto es porque ya ha reflexionado anteriormente sobre otras posibilidades. Claro que si una mujer duda, es obvio que podemos plantearle otras opciones".
La Unión Cristiana quiere que, de todas formas, se ofrezcan alternativas. "La Unión Cristiana, el partido SGP y todos estos partidos cristianos tienen una meta: erradicar el aborto. Es su derecho y lo respeto" dice Schipper, "pero es enormemente importante que los niños que lleguen a nacer sean niños deseados".
Ética
Henk Jochemsen, director del Instituto Lindeboom para la ética médica, de orientación cristiana, ve con buenos ojos la reformulación de la ley por la Unión Cristiana: "Podríamos decir que la línea de una práctica cada vez más liberal se va a reformular, lo que no quiere decir directamente que seamos un país muy conservador". Lo que la Unión Cristiana defiende a corto plazo, dice Jochemsen, no es sino una reformulación de la ley del aborto. Según él, en la práctica no se es muy estricto con la observación prescrita por ley de los cinco días de reflexión y, frecuentemente, no se ofrecen alternativas. "Espero que este gobierno elabore un paquete de medidas sobre política familiar y juvenil con el fin de evitar embarazos no deseados; y si esto ocurriera, hay que ofrecer posibilidades a las mujeres para que interrumpan el embarazo".
Salvar la imagen
El Partido Unión Cristiana ha conseguido lo que pretendía, en los compromisos alcanzados con los otros partidos de la coalición de gobierno: renovar la discusión sobre el aborto. Esto no pasará desapercibido en los países vecinos, piensa Jochemsen: "El tono del acuerdo gubernamental y todas estas medidas pueden suscitar la idea de que Holanda está siendo más cautelosa en lo que se refiere al aborto. Quizás. No me preocupa". La nueva legislación no significará cambios en la práctica diaria de la clínica Bloemenhove, cree Thea Schipper, pero desde ya se constata cierta agitación entre los asistentes sociales en materia de aborto. "Cunde el temor de que la ley se haga más estricta en lo referente a situaciones críticas", dice Schipper. "Ahora es la mujer quien decide; si desea interrumpir el embarazo, ella misma puede explicar su situación. Hay que mencionar que Holanda registra las cifras más bajas de aborto en todo el mundo".
La decisión de llevar a efecto un aborto es en Holanda una elección individual de la mujer. El progenitor está excluido de esa decisión. "Creo que es importante que permanezcamos atentos" subraya Schipper, "que las mujeres puedan decidir por sí mismas y que no volvamos a los tiempos en los que una comisión especial debía determinar si el aborto estaba justificado o no, porque eso sería para mí un grave retroceso".





























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