Como consecuencia de los problemas financieros de los fondos de pensión, decenas de miles de holandeses recibirán una pensión más baja el próximo año.
Entre los afectados también se encuentran pensionados que emigran, por ejemplo a España. Sin embargo, en muchos casos ese riesgo sigue siendo bajo.
En Holanda existen unos 700 fondos de pensión, y todos ellos intentan invertir los fondos recaudados en concepto de cotizaciones por parte de empresarios y trabajadores, a fin de asegurar una buena pensión a todo el mundo, incluso en el caso de que cada vez se requiera una cantidad mayor por el incremento del costo de vida y de la expectativa de vida.
En unos doce o catorce fondos, la crisis ha causado tal inestabilidad que el ministro dimisionario de Asuntos Sociales, Piet Donner, y el Banco CentralHolandés han decidido introducir los planes de recuperación sin mayor demora. Hasta el presente, los fondos ya habían suprimido la indexación de las pensiones, y ahora la ley los obligará a reducirlas.
Si bien aún no se ha revelado cuáles son los fondos en problemas, se sabe que unos 150.000 pensionados sufrirán los recortes, en la mayoría de los casos de unos 20 euros al mes. Pero para los holandeses que han aportado durante toda la vida para asegurarse una vida confortable en un país cálido después de jubilarse, esa cantidad puede ser suficiente para arruinar los planes.
Por otra parte, muchos pensionados holandeses encuentran inaceptable que el Gobierno haya ayudado a los bancos en problemas con miles de millones de euros, y a los ahorristas con una garantía de hasta 100.000 euros, mientras que no parece hacer nada para proteger las pensiones ahorradas con mucho esfuerzo.
Medios de subsistencia
En este último caso no es mucho lo que se puede hacer. El Gobierno intervino en beneficio de los bancos cuando éstos ya no tenían los recursos para superar el problema, mientras que los fondos de pensión sí cuentan con los recursos necesarios, ya que pueden elevar las cotizaciones y/o recortar las jubilaciones para procurar la cobertura exigida del 105 por ciento de sus futuras obligaciones.
Por lo demás, no parece que los holandeses en el extranjero vayan a sufrir mayores perjuicios por el momento. En comparación con Holanda, el costo de vida en los países populares de emigración para pensionados holandeses, como España, justamente ha bajado en los últimos años. Irónicamente, el descenso se debe a la misma crisis que ha afectado a los fondos de pensión.
La punta del iceberg
Por otra parte, asegura Kees de Lange, de la Fundación Pensioenbelangen (Intereses de Pensión), se trata por lo general de fondos de menor envergadura, relacionados con actividades empresariales específicas, como los farmacéuticos. En su opinión, la mayoría de los holandeses en el extranjero percibe una pensión superior a la promedio y además, está vinculada a los grandes fondos de pensión.
Sin embargo, De Lange no está convencido de que el problema se limite a los pequeños fondos de pensión, y opina que los catorce casos en problemas son la punta del iceberg. Incluso ABP, el fondo de pensión más grande de Holanda y el segundo en importancia en el mundo, no alcanza la garantía de cobertura exigida por la supervisión.
Más posibilidades
Aun en el caso de que De Lange resulte estar en lo cierto, los holandeses en el extranjero cuentan con mayores recursos ya que, en el momento de emigrar, el pensionado puede optar entre aportar en ambos países para la pensión, o pedir que se le transfiera la pensión acumulada en Holanda.
Eso está permitido sin costos por el ministerio de Finanzas holandés, siempre y cuando pueda probar que trabaja en el extranjero y que está inscrito en un fondo de pensión común en el país de residencia. Ahora, la transferencia de la pensión es más ventajosa ya que, de otra manera, no se cuenta con posibilidades de deducción impositiva en el extranjero.
Grandes diferencias
Las diferencias entre países son muy grandes. En Noruega, por ejemplo, el fondo de pensión está asegurado por los ingresos del petróleo, y, por tanto, problemas como los actuales en Holanda son muy improbables. Por otra parte, hay países que no cuentan con fondos de pensiones y todo depende de la iniciativa individual.
Además, existe en Holanda una discusión sobre el grado de severidad que debe tener la supervisión de los fondos. El ministro Donner y el Banco Holandés exigen que el capital de los fondos de pensión supere en un 105 por ciento el monto de sus obligaciones. Pero en países como Bélgica, las normas no son tan estrictas, aun cuando esto pueda significar un riesgo para el futuro.
Permanecer alerta
Por el momento, la situación no parece alarmante para la gran mayoría de pensionados y otros holandeses en el extranjero. En incluso en el caso de verse afectados, sigue existiendo la posibilidad de que el empleador salga en su auxilio para evitar daños a su reputación a causa de un deficiente fondo de jubilación.
Pero el mensaje de Kees de Lange es claro: permanecer alerta. Sobre todo si surgen nuevos problemas financieros más adelante, y sea necesario recurrir nuevamente a las reservas para el futuro.





























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