El tiempo es seco en Holanda: malas noticias para los verdes prados neerlandeses, pero también para los diques, que están siendo amenazados no por un exceso de agua, sino por la falta de ésta. Con una nueva ola de calor a las puertas, la vigilancia de los diques se hace estrictamente necesaria.
Debido a la sequía, las reservas de agua subterránea han bajado considerablemente en las últimas semanas, así como el nivel de las aguas en los ríos. Todavía no existe razón para el pánico, dice el Servicio Estatal holandés de vías y obras fluviales encargado de la gestión del agua. Sin embargo, habrá que prestar especial atención a los diques.
Diques porosos
No todos los diques están en peligro. Son sobre todo aquellos diques, construidos a base de turba y que cierran los canales del interior del país, los que resultan vulnerables. Éstos pueden secarse y volverse más porosos para finalmente quebrarse, afirma Harald van Waveren del Servicio holandés de obras fluviales.
En Wilnis, un pequeño pueblo en el centro de Holanda, se rompió el dique alrededor de un pólder después de una ola de calor en agosto de 2003, provocando que en las calles de esta ciudad el agua alcanzara el metro y medio de altura. Casi 1.500 habitantes hubieron de ser evacuados.
Con lupa
En Holanda, los diques de turba se extienden a lo largo de 3.500 kilómetros, una distancia comparable al doble de la que separa las ciudades de Ámsterdam y Roma. Los especialistas en este tema observan cada anomalía que se produzca en los diques, desde pequeñas grietas a grandes deformaciones, para determinar después si hay que tomar medidas.
"En este momento todavía no es acuciante. Si comparamos la situación con la de 2003, la actual sequía todavía no es tan prolongada como lo fue entonces. Ahora sabemos que el problema puede ocurrir. En 2003 tuvo lugar por primera vez en la historia. Por eso está habiendo inspecciones extras. Con ello, el problema debería estar bajo control."
Más dinero
Entre tanto, el presupuesto nacional amenaza con verse afectado por un déficit que dificultaría el refuerzo de los diques holandeses. Un agujero que puede alcanzar los mil millones de euros. Las autoridades encargadas están preocupadas, dice Jan Geluk, presidente del consejo de administración de diques. Hace siete años se rompió el dique en Wilnis. ¿Hay posibilidades de que se repita?
"Sí, esto siempre puede ocurrir. Naturalmente las autoridades están controlando bien estos diques, reforzándolos donde es necesario. En los pasados años se han llevado a cabo refuerzos, por lo que el riesgo no es demasiado grande. Pero tenemos que permanecer atentos, lo que significa que el gobierno tiene que poner el dinero para el fortalecimiento de estos diques. Se trata de una cuestión crucial para Holanda.
En las próximas semanas tenemos que comprobar si los diques van a resistir. El parte meteorológico no pronostica buenas noticias: en los próximos días, las temperaturas superarán los 30 grados.





























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