Tras que fracasara el intento para formar un Gobierno con la participación del ultraderechista Geert Wilders, se inician nuevas negociaciones orientadas a una coalición integrada por cuatro partidos.
El Partido Laborista (PvdA) es una de estas cuatro formaciones. Su líder, Job Cohen, opina que las deliberaciones pueden ser prolongadas y difíciles ya que en algunos aspectos, reina amplia distancia entre los diferentes partidos, lo cual hace imprescindible hablar con total franqueza.
Unidad Nacional
Otra posibilidad es la formación de un llamado Gobierno de unidad nacional, en el que participarían los laboristas, la Alianza Demócrata Cristiana (CDA) y el liberal Partido Popular para la Libertad y la Democracia (VVD). Sin embargo, hasta el presente, los dirigentes de estas formaciones no consideran realista esta vía, ya que incluye a dos partidos que integraron el Gobierno que colapsó.
Construir puentes
Además, tomando en cuenta la actual crisis económica, se ha manifestado preocupación por la pérdida de tiempo tras las elecciones del pasado 9 de junio, en la semana de negociaciones dedicadas a estudiar la posibilidad de un Gabinete con el ultraderechista Geert Wilders, la cual nunca gozó de suficiente apoyo político.
Los liberales del VVD, ganadores de los últimos comicios legislativos, fueron los únicos que consideraron un Gobierno con la participación de Wilders y su Partido de la Libertad, que aboga por poner fin a la inmigración. Si bien los liberales coinciden con algunas de las propuestas de Wilders relativas a la inmigración y la integración de inmigrantes, no aprueba el tono en que el dirigente ultraderechista las propone.
Pero, en vista de que el Partido de la Libertad (PVV) y el liberal VVD no poseen suficiente mayoría para formar un Gobierno, necesitan el apoyo de una tercera formación, la democracia cristiana, la cual, no obstante, no estaba interesada en una coalición con el PVV.
El político liberal Frits Korthals Altes, quien en el 2003 contribuyó a forjar la última coalición en la que su partido participó, opina que obedeciendo a la tradición de que el partido más grande tiene preferencia en las negociaciones, Mark Rutte, líder del VVD, obró bien al intentar formar una coalición con el Partido de la Libertad. Lo que Korthals Altes no comprende es por qué las deliberaciones se prolongaron por tanto tiempo, con la participación de sólo dos partidos. “Si se quiere formar un Gobierno con tres partidos, son tres partidos los que se deben sentar a la mesa,” de otro modo no tiene sentido dialogar”, puntualizó el político liberal.
Reacio
Por su parte, el senador demócrata cristiano Hans Hillen coincide en que se debe tomar muy en serio a Geert Wilders, pero eso no le impide comprender que el nuevo líder de su partido, Máxime Verhagen, se haya mostrado reacio a participar en las deliberaciones.
A este respecto, Hillen recalca que, en los pasados cuatro años, Wilders empleo, para referirse al CDA, toda clase de calificativos peyorativos y ofensivos, como el de idiotas y tarados, y condenó su gestión. Por tal razón, no le extraña que el hecho de que los liberales y los ultraderechistas posean una mayoría, no baste para despertar entusiasmo entre los demócrata cristianos para participar en un Gabinete.
Las dificultades que el CDA encuentra para gobernar junto con el Partido de la Libertad son de un carácter más fundamental. Al contrario del liberal VVD, los demócrata cristianos rechazan de plano las ideas islamófobas y contra la inmigración que ventila Geert Wilders. Integrar una coalición gubernamental con los ultraderechistas de Wilders hubiera causado una crisis de identidad en el seno de la democracia cristiana.
Permanecer en la oposición
La distancia entre el Partido de la Libertad y las otras formaciones es más grande que la existente entre los liberales y los demócrata cristianos y, por tanto, ahora Wilders está condenado a permanecer en la oposición. Sin embargo, con 25 de los 150 escaños en el Parlamento, su formación constituye una fuerza considerable, aunque quede excluido del Gabinete.
Los cuatro partidos que integrarían una tercera posible coalición, llamada ‘violeta-plus’, son Demócratas 66 (centro-izquierda), Partido Laborista, el liberal Partido Popular para la Libertad y la Democracia (VVD) y la Izquierda Verde.





























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