Los islamitas holandeses temen que un buen resultado electoral para el populista Partido Por la Libertad, pueda generar desconfianza y agriar las relaciones con su grupo social.
Durante las elecciones municipales del pasado mes de marzo, el partido anti-islámico obtuvo su primera Victoria en la joven ciudad de Almere, con el 21,6 por ciento de los votos, y ocupó el segundo lugar en La Haya, capital política del país.
Almere y La Haya fueron las únicas dos ciudades donde el Partido de la Libertad participó en las elecciones con sus candidatos. Los comicios tuvieron lugar pocas semanas después del colapso de la coalición gubernamental, causada por divergencias de opinión respecto a la misión militar holandesa en Afganistán.
El resultado de esas elecciones puso en entredicho el nombre de Holanda como país tolerante y, ahora, con las elecciones parlamentarias a menos de una semana, los islamitas holandeses continúan sintiéndose anonadados tras el resultado de esos recientes comicios.
Temor
"A todos nos atemoriza lo que pueda pasar," dice a la agencia francesa de prensa FP, Amina Taha, de 57 años, kurda de nacimiento y nacionalizada holandesa. "Si los islamitas no nos unimos," advierte, "podríamos terminar divididos."
Se predice que el Partido de la Libertad, que tiene actualmente 9 de los 150 escaños parlamentarios, bien podría ganar 17 escaños la próxima semana, convirtiéndose así en la cuarta fuerza política del país.
"No queremos hacerle daño a nadie; queremos que todos podamos vivir en paz," añade Taha, quien habla el holandés y orgullosamente usa un pañuelo para cubrir su cabeza – atuendo que el Sr. Wilders desea combatir por medio de un impuesto para lo que él llama despectivamente ‘trapo’, en vez de velo.
Geert Wilders, quien en relación con una acusación por insulto a una religión e incitación a sentimientos anti-islámicos, deberá comparecer ante el juez en octubre, hace campaña para que se prohíba el uso del pañuelo en los empleos públicos, se suspenda la inmigración procedente de países islámicos, y se dicte una moratoria respecto a la construcción de mezquitas.
En el pasado, Wilders calificó al islamismo de ser una religión fascista y exigió que se prohibiera el Corán, comparándolo con el libro Mi Lucha, (Mein Kampf), de Adolf Hitler.
"Desde la victoria electoral del Partido de la Libertad, los islamitas de Almere vemos ahora de manera diferente a nuestros conciudadanos holandeses," manifestó a la AFP Shangram Karim, líder del Partido islámico holandés de Almere. A lo que agrega que muchos piensan que su vecino, “o cualquier otra persona que vive en mi calle, probablemente haya votado por el Partido de la Libertad, y por ende contra mí."
Almere es una ciudad con un alto índice de inmigrantes. Una tercera parte de la población de esta ciudad, la tercera de mayor crecimiento en el país, es de origen extranjero. El promedio nacional de habitantes de origen extranjero, es del 20 por ciento, entre una población total de 16 millones y medio de habitantes.
Dolor
"Duele mucho ver que tanta gente sea partidaria del pensamiento de Wilders," dijo una islamita de 36 años de origen marroquí, quien se negó a dar su nombre.
"Si Wilders sale triunfante de estas elecciones," advierte, "pronostico que habrá un creciente malestar entre los inmigrantes. Eso a su vez fomentará la desconfianza, y la desconfianza socava la amistad."
Los seguidores de Wilders por otra parte, acusan al Gobierno de no apoyarlos.
"Votaré por Wilders porque es el paladín de la libertad," dijo a la agencia francesa de prensa AFP, Brian van Rooyen, un limpiador de ventanas de 25 años de edad.
"El actual Gobierno permite la entrada de demasiados extranjeros a nuestro país, que vienen a aprovecharse de todo sin hacer nada. Se les da viviendas, que tenemos que pagar nosotros."
Otros seguidores del partido PVV en Almere opinan que la propuesta de su "demonizado" líder, de crear comandos ciudadanos para patrullar la ciudad, hubiera sido la respuesta a los problemas de inseguridad. Ellos acusan a jóvenes de origen marroquí y turco, de ser los causantes del incremento del índice de crimen callejero.
No obstante, a pesar del éxito inicial del partido, que también ganó 5 de los 25 escaños holandeses en el Parlamento Europeo, el PVV permanece políticamente aislado.
A pesar de ser el más votado en Almere, el Partido de la Libertad fue incapaz de formar una coalición debido a su negativa a llegar a un compromiso respecto a algunos de los puntos más controvertidos de su campaña política. En La Haya, los partidos nacionales no muestra mucha disposición para incluir al partido anti islámico y ultraderechista en las negociaciones para formar un nuevo Gobierno tras las próximas elecciones. No obstante, hay partidos que no desean descartar dicha posibilidad.
"Me hubiera gusta mucho que Wilders hubiera podido gobernar en Almere," reconoce Karim. "De esa manera habría quedado de manifiesto en toda Holanda, que él no tiene nada que ofrecer, y que tampoco ofrece ninguna solución a los problemas."





























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