El vestir la burka o un pañuelo en la cabeza. Aprender obligatoriamente el holandés. Una mezquita en tu calle.
Desde hace varios años en Holanda se lleva a cabo un acalorado debate sobre la integración. Radio Nederland Wereldomroep muestra cómo diferentes culturas tratan de convivir en Holanda.
Curso de teatro
Una pieza de teatro, representada por jóvenes con diferente trasfondo cultural. Esto lo viene haciendo con éxito Jong Rast en Ámsterdam-West, desde hace ya varios años. Esta colorida agrupación funciona de manera muy unida. Las diferencias culturales no son ignoradas, sino más bien utilizadas. Y se puede hablar de todo.
Un lunes por la noche en el teatro De Meervaart en Ámsterdam-West. Tras una señal del director Elike Roovers, del grupo Jong Rast, los jóvenes corren en zig-zag entre sí. La intención es de que no choquen. Y esto es precisamente lo que ellos evitan, chocar. En este ejercicio el tema central es la cooperación.
Jong Rast es un proyecto de teatro intercultural, para jóvenes de 15 a 24 años. Un proyecto que tiene como fin, enseñar a hacer teatro a jóvenes de diferente procedencia cultural. Las vivencias personales de estos jóvenes es lo que alimenta la pieza de teatro que se está escribiendo. Finalmente los actores desempeñan su propio papel.
Jong Rast recluta sus miembros durante audiciones en las escuelas. No siempre es fácil hacer que cooperen entre sí jóvenes de diferente trasfondo cultural, nos dice la directora Elike Roovers. Pero esto también tiene una gran ventaja.
"No te lo puedes imaginar si no tienes conflictos. Para mi es una experiencia enriquecedora. El mundo es mucho más interesante si podemos escuchar diferentes historias. Si sólo escuchamos una sola versión de las cosas, nuestra vida sería muy limitada."
Mientras el debate sobre integración en Holanda se libra a menudo en medio de acaloradas emociones, los jóvenes de Jong Rast lo hacen con toda calma. Surinameños, antillanos, marroquíes y holandeses. Según la holandesa de origen marroquí, Soefjen (22 años) todos se llevan bien:"Todos aquí tenemos una pasión. La de actuar. Nadie se fija de qué color es tu piel, qué moda es la que vistes o si llevas o no un pañuelo en la cabeza. Eso no interesa a nadie. Todos aquí tenemos la misma meta. Actuar con convencimiento."
No obstante, las dificultades del mundo exterior penetran de vez en cuando los muros del teatro. Por ejemplo en el 2004, cuando Mohammed B. asesinó al cineasta y columnista Theo van Gogh. Elif Uzun coordinador del proyecto Jong Rast, nos dice: "Cuando Theo van Gogh fue asesinado, nos sentamos todos en el grupo a discutir lo ocurrido. Algo así como:" Qué significa esto para ti y qué piensas al respecto?" Gracias a ello, el grupo pudo sentirse más unido, porque todos se sentaron a hablar del problema. Nosotros no evitamos los temas difíciles o sensibles."
Soulayma (15 años), holandesa de origen marroquí, participa este año por segunda vez. Ella ha hecho muchas y buenas amistades durante sus actuaciones en Jong Rast. Su mejor amigo es un holandés. Su mejor amiga una surinameña.
"Luego de algunos meses uno se siente como en una gran familia. Muchos viene a mi casa. Eso es muy normal. Pero lo que más me agrada, es que acá no se forman grupos aparte. Ojalá logremos mantenerlo así. Que lleves o no pañuelo en la cabeza, eso no tiene ninguna importancia."
































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