Holanda concede insuficiente atención a los riesgos de la criminalidad cibernética. Así consta en el informe anual presentado por una firma holandesa especializada en seguridad empresarial.
Por temor a espionaje y a posibles riesgos para la seguridad, Estados Unidos e India concentran sus actividades en empresas chinas. En particular la firma Huawei, del sector de las telecomunicaciones, se excluye de algunos grandes proyectos. Recientemente, Australia excluyó a la citada compañía en la licitación para una nueva red nacional de banda ancha, pese a que la firma sigue operando en el sector de las telecomunicaciones. A comienzos de esta semana, Symantec, productor de programas de protección contra virus, interrumpió la cooperación.
Mercado holandés
En cambio, el mercado holandés ha acogido a Huawei, firma que ingresó al mercado con tarifas muy inferiores a las de la competencia. El año pasado, el ministro holandés de Asuntos Económicos, Maxime Verhagen, instó a la compañía china a invertir en el país y, entre tanto, gran parte del sector holandés de las telecomunicaciones se funda en productos de la empresa china. Además, junto con la Organización Neerlandesa de Investigación Aplicada en Ciencias Físicas (TNO), la compañía realiza investigaciones sobre nuevas tecnologías para la telefonía celular. Así mismo, actualmente está modernizando la red interna de comunicaciones de la provincia de Overijssel.
“Desde el punto de vista profesional,” comenta el director de la empresa Hoffmann, Richard Franken, “no lo considero sensato, ya que se trata de una gran empresa sobre la cual han surgido muchas dudas, e incluso se rumora que su jefe ejecutivo tiene nexos con las autoridades chinas.” Hasta el presente, no obstante, no se han presentado pruebas para demostrar que Huawei es culpable de espionaje y, por su parte, la empresa misma niega todo vínculo con las autoridades o el Ejército de China.
Espionaje chino
Gerrit-Jan Zwenne, abogado y catedrático en Derecho de comunicaciones vinculado a la Universidad de Leiden, opina que la firma Hoffmann sólo debería expresar las acusaciones siempre que posea indicios concretos, en cuyo caso se trataría de algo muy serio que merece la mayor atención. Pero, de no contarse con pruebas para fundamentar las imputaciones, Huawei puede verse perjudicada, y esto también puede tener consecuencias.
A pesar de ello, Richard Franken considera que las autoridades y las empresas europeas deben ser cautelosas. “Las autoridades chinas suelen tener una presencia dominante en las empresas nacionales, y no quisiera correr el riesgo de que se utilicen datos para fines erróneos,” advierte. Es una realidad comprobada que China practica el espionaje industrial, eso no es ciencia ficción. No obstante, el catedrático Zwenne califica de poco elegante excluir empresas por el mero hecho de ser chinas.
Por su parte, la Organización Neerlandesa de Investigación Aplicada en Ciencias Físicas (TNO), se abstiene de comentar si, a ejemplo de medidas tomadas en el extranjero, se estudia la posibilidad de suspender la colaboración con Huawei. Formalmente, TNO nunca brinda información sobre sus asociados o relacionados. Además, según el instituto, se dedica suficiente atención a la separación y protección de datos clasificados, tanto de TNO misma, como de sus clientes.
Análisis de riesgos
En términos generales, previamente a la contratación de servicios en el sector de la información y las telecomunicaciones, las autoridades y las empresas holandesas deben realizar un exhaustivo análisis de riesgos, sin tomar en cuenta el origen de las empresas, señala Sandro Etalle, especialista en seguridad informática, vinculado a la Universidad Tecnológica de Eindhoven, A su juicio, ese análisis debería formar parte integral del proceso de licitación, y hoy en día existen suficientes métodos para hacer una buena clasificación.
Tanto las autoridades como las empresas holandesas no dedican al problema la atención que merece, opina Richard Franken. Al mismo tiempo, reconoce que Estados Unidos exagera en su afán de fomentar la seguridad. “Holanda debía obrar con más cautela, porque los riesgos pueden tener un enorme impacto, tanto en el área comercial como en el de la seguridad,” puntualiza el experto.























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