Holanda continúa insistiendo ante Irán para que se garantice un proceso justo a Zahra Bahrami, una mujer holandesa-iraní que se encuentra detenida en Teherán.
Pese a que el presidente iraní, Ahmadineyad ha declarado que Holanda no puede prestar asistencia a la detenida porque ésta es de origen iraní, y aunque posea también la nacionalidad holandesa, Irán no reconoce la doble nacionalidad. “O se es holandés o se es iraní,” fulminó el mandatario durante una entrevista con un programa informativo de la televisión holandesa.
“Quien comete un delito es juzgado en conformidad con nuestro sistema jurídico,” aclara el mandatario iraní, “si se tratase de una persona de origen holandés, desde luego que la embajada puede representar sus intereses, pero si se trata de una persona que ha nacido en Irán, eso es imposible.”
Hace algunas semanas se dio a conocer que Zahra Bahrami, quien es de origen iraní pero también posee la nacionalidad holandesa, se encuentra detenida en Teherán, y es acusada de actividades subversivas y tráfico de drogas. Al parecer, ella participó en las manifestaciones contra el régimen que tuvieron lugar en diciembre del año pasado.
Maltrato
Zahra Bahrami, quien nació en Irán, tiene además nacionalidad holandesa. Después de ser detenida a fines de diciembre, cuando se encontraba en Irán para visitar a sus familiares, habría pasado varios meses en una celda de aislamiento y habría sido maltratada con regularidad.
El Ministerio Holandés de Relaciones Exteriores ha insistido ante Teherán para que Zahra Bahrami reciba un proceso justo. La embajada quiere además otorgarle asistencia consular, pero las autoridades iraníes no lo permiten. En días recientes, La Haya señaló que insistirá en su demanda de un juicio limpio para Bahrami. Un portavoz del Ministerio de Exteriores dijo que través de la embajada iraní en Holanda y de la representación holandesa en Teherán, se está trabajando a todos los niveles para resolver este caso.
Arresto del abogado
Amnistía Internacional (AI) ha expresado también su preocupación por el juicio contra Bahrami, después de la detención del abogado de la iraní holandesa, Nasrin Sotoudeh, el sábado pasado.
Ruud Bosgraaf, de AI, señaló que esta situación no es inhabitual en Irán, donde ‘a menudo detienen o intimidan a los abogados para que abandonen un caso. A veces la intimidación es tan seria que prefieren irse del país: hace algunas semanas, el abogado de la señora Ashtianí [condenada a morir lapidada, red.] decidió huir a Noruega’.
Rayo de esperanza
Amnistía Internacional contaba con la reacción negativa del presidente Ahmadineyad, pero, a pesar de todo, ve un rayo de esperanza.
‘Siempre hay algo de esperanza. Este caso ha despertado mucho interés. El hecho de que el Presidente se haya referido al caso en televisión significa que se conoce en los círculos más altos de poder. Todavía tenemos esperanzas. También está el antecedente del caso Mansouri [ otro iraní holandés, red.] quien fue condenado a muerte, pero vio conmutada esta condena por una larga pena de prisión. Esto tampoco es agradable ni mucho menos, pero algo mejor que la pena capital. Lo que esperamos es que la presión internacional lleve a los iraníes a una cierta moderación judicial’, declaró Bosgraaf.





























El que debería ser enjuiciado es Irán. Para que sirven Naciones Unidas y las convenciones internacionales, si hay un país que no respeta las mínimas normas de la comunidad civilizada.
Irán debe ser obligado a respetar los derechos humanos como todos los panes.
No hay cultura diferente que valga. Los derechos humanos son para cristianos, judíos, islámicos o lo que sea.
el juicio va a ser una farsa. La confesion será arrancada a latigazos. Finalmente se la ejecutará por lapidacion porque a alguno de los "jueces" le parece que miente. Alguien se imagina a un ser vivo, enterrado hasta el cuello, tapado por una tela implorando para que no la maten y luego para que la proxima piedra sea tan certera que la mate y termine con su agonia?
Terrible !!!!
Muy tibios los reclamos, no solo de Holanda, sino d ela comunidad internacional.
No se trata de reclamar solamente un juicio justo, se trata de exigir, imponer sanciones, romper relaciones, si es necesario de un régimen que no respeta los derechos humanos reconocidos por las convenciones internacionales, y que ningún país puede desconocer.
No hay pretexto de que sea una "cultura diferente".
Ninguna "cultura diferente" puede desconocer el standard internacional de derechos humanos.
En esto no puede haber medias tintas.
Muy tibios los reclamos, no solo de Holanda, sino d ela comunidad internacional.
No se trata de reclamar solamente un juicio justo, se trata de exigir, imponer sanciones, romper relaciones, si es necesario de un régimen que no respeta los derechos humanos reconocidos por las convenciones internacionales, y que ningún país puede desconocer.
No hay pretexto de que sea una "cultura diferente".
Ninguna "cultura diferente" puede desconocer el standard internacional de derechos humanos.
En esto no puede haber medias tintas.
Enviar nuevo comentario