Casi 100.000 holandeses han firmado una petición solicitando una “amnistía para niños”, la que se aplicaría a solicitantes de asilo menores de edad cuyos casos hayan sido rechazados, pero que han pasado la mayor parte de su vida en Holanda.
La petición es iniciativa del parlamentario de la Izquierda Verde Tofik Dibi, y ha recibido el apoyo de numerosas figuras del espectáculo, escritores y periodistas. Dibi lanzó la campaña antes de la Navidad, luego de no haber podido disuadir al ministro de Inmigración para que otorgue asilo al joven angoleño Mauro, un caso que ha recibido mucha atención mediática.
“He constatado que los holandeses, y más aún en el caso de Mauro, opinan que no se puede expulsar a niños del país sin más”, comenta Dibi. “Tanto los socialistas como los derechistas del PVV comparten esta idea. Así que, aunque se está aplicando una severa política de asilo, los niños que han permanecido más de ocho años en el país, deberían poder quedarse.”
Raíces en Holanda
El ministro de Inmigración Gerd Leers decidió no otorgarle el permiso de asilo a Mauro, aún cuando era evidente que el joven había echado raíces en Holanda. Éste fue el segundo caso que el año pasado llamó la atención de la opinión pública y el Parlamento. En enero, un asunto similar, el de la niña afgana Sahar, suscitó mucho debate luego que se diera a conocer la decisión de expulsarla. Sin embargo, el ministro Leers hizo en esa ocasión una excepción, y la joven pudo quedarse.
La petición de Tofik Dibi tiene como objetivo asistir a otros niños en situaciones similares evitando que sean el foco de la atención mediática. Las estimaciones sobre cuántos niños se verían favorecidos por este perdón varía según los criterios que se manejen, pero la cifra podría ser en el orden de los miles.
Joel Voordewind, parlamentario de la opositora Unión Cristiana, también ha firmado esta propuesta para niños refugiados que se han afianzado en la sociedad holandesa:
“Me gustaría que, en vez de tratar cada caso individual en la cámara de diputados, como en los casos de Mauro y Sahar, se establezca un reglamento claro y definitivo para niños solicitantes de asilo que han estado más de ocho años en el país debido a la lentitud de las autoridades para procesar los casos.”
Al igual que Dibi, Voordewind considera inhumano que se les exija a niños ya integrados a la sociedad holandesa que “regresen” a países que en realidad no conocen.
Antecedentes
Según las leyes, al ministro Gerd Leers no le queda otra opción que deportar a los niños. Sin embargo, sí puede estudiar caso por caso para ver si es posible otorgar asilo por razones humanitarias, y la coalición gubernamental quiere que siga siendo así. El líder del derechista Partido de la Libertad, Geert Wilders, declaró que apoyaría la moción siempre que se reduzca drásticamente la inmigración. Lo último que desea este partido es una nueva amnistía para solicitantes de asilo.
Y es que ésta no sería la primera vez. En 2006, el Parlamento aprobó una amnistía basándose en razones humanitarias, bajo la que se cobijaron 28.000 solicitantes de asilo. Sin embargo, la iniciativa actual implica un número mucho más reducido de refugiados, y la sociedad holandesa es más sensible a los casos que implican niños.
“Engañoso”
Tal argumento no convence a Cora van Nieuwenhuizen, parlamentaria del oficialista y liberal VVD. Según la política, cualquier amnistía a niños es “engañosa”.
“La denominación de por sí es equívoca”, sostiene la política. “Una amnistía para niños por sí sola no existe, ya que una vez que se le de un permiso de residencia al infante, vienen después los hermanos, los padres y los abuelos, apelando al derecho internacional de reunificación familiar.”
Nieuwenhuizen prefiere mantener la situación actual, en la que el ministro puede sopesar cada caso en particular aludiendo razones humanitarias.
Su posición es compartida por la actual coalición derechista de gobierno, pero las diferencias ideológicas entre ellos y la oposición de izquierdas no es la única brecha política: la otra división es local versus nacional. En los pasados años, los gobiernos municipales han sido más generosos con los solicitantes de asilo que el gobierno nacional. Y en el caso de la amnistía para niños, el partido Izquierda Verde optó por recurrir directamente a las municipalidades para lograr su apoyo. Seis alcaldes planean reunirse con el ministro Leers la próxima semana para abogar por la amnistía para niños. Leers, otrora alcalde, tendrá que ponerse firme para mantener su postura.

























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