Cerca de cien mil niños guatemaltecos de hasta cinco años de edad se ven amenazados por desnutrición aguda y corren peligro de morir.
El hambre se está ensañando con Guatemala, pero especialmente con sus niños. Mientras cifras de la oficina del Defensor del Pueblo dan cuenta del fallecimiento de 17 menores hasta el 31 de julio de 2009, la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Sanidad menciona 54 casos de niños que murieron este año como consecuencia de la desnutrición. Sin embargo, el número de infantes muertos puede ser mucho mayor, según lo ha manifestado a Radio Nederland, Adriano González Regueral, Representante de UNICEF en Guatemala.
La actual falta de alimentos, producto de una larga sequía y de las consecuencias del cambio climático, agudiza la situación de desnutrición de una población infantil que, en un 49 por ciento, en general sufre de malnutrición crónica, situación que sobrepasa el 80 por ciento entre las comunidades indígenas. Se calcula que, actualmente, más de 100 mil niños guatemaltecos corren peligro de morir.
Conjugación de factores
A los ya mencionados problemas estructurales de desnutrición y pobreza que soporta la sociedad guatemalteca, este año se han sumado otros factores que han acelerado de manera dramática la situación. Por un lado está la crisis económica mundial, cuyo efecto más tangible para los pequeños países centroamericanos es la drástica caída de remesas del exterior y, por ende, el empobrecimiento de muchas familias que dependían de estos recursos. Otros factores que agravan la situación son una sequía prolongada consecuencia del fenómeno del niño y el cambio climático, así como la disminución de los ingresos fiscales del Gobierno.
Lo anterior ha obligado no sólo al Gobierno del presidente Álvaro Colom a decretar, esta semana, el estado de alerta, sino a la movilización de varias organizaciones internacionales que emprenden acciones para evitar la muerte tanto de más niños, como de sus padres.
Por su parte, Naciones Unidas lanzará un llamado internacional de recolección de recursos para paliar esta situación.
Escuche la entrevista con Adriano González Regueral, representante de UNICEF en Guatemala





























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