Goran Hadzic, el último de los sospechosos que figuraba en la lista del Tribunal Penal para la ex Yugoslavia, ha sido detenido. En los años 90, Hadzic era líder político de la etnia serbia en Croacia.
Philip Smet y Peter Hooghiemstra
El ex dirigente fue detenido en la mañana de hoy miércoles en Serbia cuando se disponía a vender una pintura robada. Con el arresto, la integración de Serbia a la Unión Europea se hace más próxima.
Hadzic, de 52 años de edad, es acusado de asesinato, genocidio, persecución étnica, deportación y saqueo, crímenes que fueron cometidos entre 1991 y 1995. Además, se le considera sospechoso de, entre otros, la campaña de limpieza étnica llevada a cabo en Krajina, donde serbo-croatas habían declarado su propia república independiente.
No obstante, la orden de detención en su contra sólo se expidió en el 2004, tras lo cual él se ocultó después de que los servicios secretos serbios le advirtieran acerca de su posible captura. Tras la detención del ex general serbobosnio Ratko Mladic, el pasado mes de mayo, Goran Hadzic era el único que aún seguía siendo buscado por el Tribunal Penal para crímenes de guerra en la Antigua Yugoslavia, con sede en La Haya.
Cabecilla
En comparación con otros líderes, Hadzic es una captura de orden menor, opina nuestro corresponsal David Jan Godfroid. “No es comparable con Milosevic, Karadzic y Mladic, desde luego,” reconoce, “Eso no quita que, como su líder político que era, en Croacia tenía influencia entre los serbios. En Krajina, él proclamó la república independiente serbia, pero en el contexto total de las guerras en los Balcanes, naturalmente que su papel era secundario.”
Convento
Hadzic fue detenido en un convento situado en la región montañosa cercana a la ciudad de Novi Sad, donde, según se rumoraba, se ocultaba desde hace algún tiempo. La presión ejercida por la Unión Europea sobre Serbia para que colabore mejor con el Tribunal Penal para la ex Yugoslavia, ha jugado un papel fundamental en el arresto. Según el Fiscal general del Tribunal, Serge Brammertz, Holanda ha insistido mucho en que se mantenga la presión sobre Belgrado.
Afiliación a la UE
Poco después de la captura de Ratko Mladic, el presidente serbio, Boris Tadic, había anunciado que se estaba haciendo todo lo posible para arrestar a Hadzic, hecho que era una de las condiciones para la incorporación de Serbia a la Unión Europea. Según el mandatario serbio, con la detención de Hadzic, su país ha cumplido su obligación.
Por su parte, el ministro holandés de relaciones exteriores, Uri Rosenthal, califica la captura como un paso en buen sentido, en primer lugar respecto a los familiares de sus víctimas. Además, el titular considera que la colaboración serbia es importante para la incorporación a la Unión.
“Tratándose de estos temas, prefiero no referirme a recompensas,” precisó el ministro Rosenthal, “pues para su ingreso a la Unión, esto no es otra cosa que lo que siempre hemos exigido. Por ahora, Holanda sólo espera la recomendación de la Comisión Europea, y entonces evaluaremos a Serbia basándonos en los criterios que empleamos para todos los demás países en materia de derechos humanos, la lucha contra la corrupción y el fraude, el saneamiento de la economía y, no menos importante, la colaboración con el Tribunal para la ex Yugoslavia.”
Afiche
El afiche con el que, durante años, el Tribunal para crímenes en la ex Yugoslavia solicitaba la detención de sospechosos de crímenes de guerra, ha quedado ahora vacío. Goran Hadzic era el último de los 161 sospechosos que el Tribunal buscaba, anunció hoy miércoles el portavoz del Fiscal general durante una conferencia de prensa celebrada en La Haya.

























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