En entrevista con Radio Nederland, el Dr. Felipe Lobelo nos cuenta lo que se sabe y lo que no se sabe sobre la influenza A H1N1.
Felipe Lobelo es médico del Servicio de Inteligencia Epidemiológica de los Centros de Control de Enfermedades y Prevención de los Estados Unidos. Radio Nederland habló con él sobre las anunciadas nuevas vacunas, la prevención personal, la misión de los gobiernos, y otros aspectos de la pandemia.
Radio Nederland: Doctor Lobelo, la OMS ha declarado hace algunos días la fase 6, con lo que se ha anunciado que la influenza A H1N1 ha entrado así en lo que se llama “pandemia”. A esta altura y a más de dos meses de que han diagnosticado los primeros casos de la enfermedad, ¿se puede decir que se conoce todo sobre este virus?
Felipe Lobelo: Este es un punto muy importante, aunque sabemos muchísimo más de lo que sabíamos hace dos meses, cuando los primeros casos se empezaron a presentar en México y en los Estados Unidos. Es muy prematuro decir que sabemos todo con respecto a este virus. Los virus de la influenza tienen una capacidad de cambio, de mutación muy alta y son muy impredecibles, así es que nuestra labor principal en estos momentos es seguir haciendo estudios de laboratorio y estudios epidemiológicos para comprender mejor la naturaleza del virus, y estar muy atentos por si termina cambiando o mutando, y cambiando la forma en que afecta a las personas.
RN: Ante esa incertidumbre hay una realidad. En las comparaciones que se hacen con las infecciones de la gripe común, esta nueva influenza queda muy por debajo en todos los sentidos, sobre todo en mortalidad. Cada año mueren en los Estados Unidos 36 mil personas, y entre 250 mil y medio millón en todo el mundo por la gripe común. ¿A qué se debe tanta alarma?
FL: Realmente los planes de preparación que teníamos para la influenza estaban asociados o basados en las epidemias previas que habíamos visto, sobre todo de la influenza aviar. Y en ese caso la influenza aviar, como vimos hace unos años, que se presentó en varios países asiáticos, tenía una tasa de gravedad, una tasa de mortalidad mucho más alta. Y por eso, los planes que teníamos -digamos que para la preparación para una pandemia de influenza- estaban basados en un virus que se pudiera presentar, muy parecido al de la influenza aviar y que tuviera una mortalidad alta. En este caso, el virus A H1N1 no tiene una mortalidad alta, pero sí tiene unas características de transmisión muy fáciles parecidas a las de la gripe normal, es decir va a afectar a muchas personas. Como vemos está en un nivel de pandemia porque el virus está distribuido geográficamente en todo el mundo, pero no tiene una mortalidad tan alta como pensábamos y por eso se está creando una escala adicional que habla de mortalidad o de gravedad. Y en esa nueva escala, que sería parecida a la de los huracanes, y que va del 1 al 5, creemos que estamos a un nivel 2.
Pero eso no significa que se puede bajar la guardia en el sentido de pensar que este virus no es grave; es una situación seria, hay muchas personas que han resultado hospitalizadas y lamentablemente muchas personas también han muerto con este virus, así que hay que seguir teniendo en cuenta las recomendaciones de prevención que hemos hablado.
RN: El 27 de abril se divulgó en su país, Estados Unidos, la secuencia del virus y un mes y medio después Novartis ya ha fabricado las primeras vacunas. La ciencia ha demostrado que es capaz y que es muy rápida, pero después de todo lo que hemos hablado con Usted Doctor, nos queda la duda, si son de fiar esas vacunas, si aún no se sabe cómo va a evolucionar ese virus y no se conoce todo sobre ese virus.
FL: Sí, ése es un dato importante. Las muestras de virus que hemos tomado en varios países del mundo donde está circulando, nos hacen pensar que el virus hasta ahora no ha cambiado, es decir, no ha mutado, no ha tomado material genético, no se ha combinado con otros virus de influenza que puedan estar circulando. En ese sentido, la vacuna que se está preparando, es muy posible que tenga una buena inmunidad, una buena respuesta cuando se utilice, si se decide utilizar, y ese es un punto importante en esto.
El proceso de producir una vacuna y de vacunar a mucha gente tiene varias etapas, en este momento se está terminando el proceso de crear una vacuna y el siguiente paso es probar qué tan efectiva es, qué tan segura es. Y una vez que se hayan hecho esas pruebas se procederá a tomar la decisión de si muchas personas necesitan recibir la inmunización o no, especialmente qué tipo de personas necesitan recibirla. Sabemos que hay personas que según la edad y según su estado de salud, pueden necesitar la vacuna más que otras.
RN: Los científicos coinciden en que para poder hacer una valoración completa y más exacta de este virus A H1N1, es necesario esperar por toda una evolución, por una temporada. ¿Qué tiempo podría tomar eso?
FL: En este momento estamos actuando de manera agresiva con la información que tenemos, estar preparados para la siguiente temporada de influenza en el invierno de la parte norte del continente americano, pero también estamos recolectando datos y tenemos colaboración a nivel mundial con varios países del hemisferio sur donde ya se está presentando el invierno y donde es posible que este virus se combine con los virus de influenza estacional que circulan con más fuerza en el invierno. Así que estamos recolectando esa información que se está presentando en el cono sur de América por ejemplo, en Australia, y en otros países del hemisferio sur para entender mejor como se comporta el virus durante el invierno. Con esa información podemos estar preparados en diferentes partes del mundo para disminuir el número de contagios.
RN: Al principio hablábamos que no se conoce todo sobre este virus y una de las características del A H1N1 es que, según todo indica, afecta principalmente a personas entre 20 y 40 años. ¿Se puede saber ya en este momento, por qué razón?
FL: Es muy temprano, y estamos haciendo estudios de los primeros casos que se presentaron en México, en Estados Unidos, y en otros países para entender por qué este grupo de edad se ha visto más afectado, porque en este sentido este virus es diferente al virus de la influenza estacional que ataca más a las personas mayores de 65 años o los niños menores de 5 años. En este caso, la mayoría de los pacientes son personas que tienen un sistema inmune competente, son personas jóvenes, de 40 años, y hay muchas hipótesis.
Es posible que las personas de mayor edad hayan estado expuestas a variantes parecidas de este virus en el pasado y tengan cierta memoria inmunológica, cierta forma de defenderse de ese virus. Ésa es una de las hipótesis que estamos estudiando, pero como ya dije, es todavía prematuro para saber exactamente por qué está atacando a esos grupos de edad y en eso estamos enfocando nuestros estudios.
RN: Hay una hipótesis de algunos científicos que han investigado el A H1N1 y según la cual carece de un aminoácido que parece esta incrementando el número de partículas de este virus en los pulmones.
FL: Digamos que hay dos situaciones: usualmente el virus, cuando infecta a alguien, las personas con sistema inmunológico competente van a reaccionar con una respuesta defensiva del sistema inmune para intentar disminuir la cantidad de virus que está circulando. En algunos casos esta respuesta es adecuada y se logra disminuir el virus y el curso de la enfermedad va ser moderado, como en la mayoría de los casos.
Lamentablemente en algunos otros casos, y realmente no entendemos por qué, la respuesta inmunológica al virus se hace de manera muy agresiva y lo que termina produciendo esa respuesta tan agresiva es un daño a las propias células del cuerpo, a las propias células de los pulmones, lo que hace que se presente una enfermedad grave, una neumonía, incluso casos de muerte. En esos casos, digamos que la respuesta inmunológica es lo que realmente termina causando la gravedad de la enfermedad.
También hay otros casos en las personas que tienen un sistema inmunológico débil, como personas embarazadas, como personas mayores de 65 años, con diabetes, con enfermedades crónicas, en las cuales el sistema inmune no puede generar una respuesta adecuada y es el virus el que termina atacando las células de los pulmones y se producen neumonías asociadas. Son diferentes cursos clínicos de la enfermedad, y por eso es importante que los pacientes asistan a sus médicos porque es un tratamiento individualizado.
RN: ¿ Y las mascarillas que vemos que usan mucha gente en los aviones, en los aeropuertos y en otros sitios, ¿no es cierto que después de media hora estas mascarillas no dan más protección?
FL: Las mascarillas no están recomendadas porque no se ha demostrado que sean efectivas para disminuir el contagio. Las personas tienen una falsa sensación de seguridad cuando tienen las mascarillas. Pero lo que es realmente efectivo es utilizar todas las medidas de higiene y de prevención que hemos hablado; lavado constante de manos, ésa es la medida más importante; cubrirse la boca con el brazo al toser o estornudar. Se debe evitar salir si se tiene síntomas de influenza, se debe evitar ir al trabajo, llevar los niños al colegio. Esas son realmente las medidas efectivas, Las máscaras realmente no son efectivas. No estamos diciendo que la gente no las deba usar, sino que si alguien se siente más seguro, las puede usar, pero lo realmente efectivo es utilizar la máscara, pero también aplicar todas las otras medidas de prevención que hemos hablado.
Escuche abajo la entrevista con Felipe Lobelo
























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