El disidente cubano, Guillermo Fariñas, rechazó el ofrecimiento de España para ser trasladado en un avión ambulancia a la Península Ibérica.
El periodista prefiere seguir adelante con la huelga de hambre. Fariñas no come desde hace un mes por lo que su estado de salud es grave, además su situación se complicó al contraer una infección en el hospital cubano en el que se encuentra ingresado. Varios países, entre ellos España, han ofrecido asilo político al disidente. Fariñas, sin embargo, se niega a salir de Cuba mientras que la isla no le garantice su regreso. El periodista de 48 años comenzó su acción tras la muerte del preso político, Orlando Zapata, que murió hace dos meses después de una huelga de hambre para exigir la libertad de 26 disidentes enfermos.

























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