Lo que debiera ser una celebración a la vida y la conmemoración de uno de los compromisos más importantes celebrados en la historia republicana de Guatemala, se ve empañada por el actual alto grado de violencia delincuencial que incluso estaría causando más víctimas que las causadas durante la época de la guerra interna.
Hace trece años se firmó en Guatemala el Acuerdo de Paz que dio por finalizada la guerra interna que sufrió ese país durante 36 años. Durante ese período, entre 1960 y 1996, se calcula que murieron 200 mil personas víctimas del conflicto. Recientes informes calculan que la situación de violencia delincuencial actual podría incluso causar mayores víctimas que la violencia de antaño.
La percepción de la población en estos momentos en Guatemala es que se vive un cima de mucha mayor inseguridad que la que se vivía durante el período del conflicto armado interno. Eso se vislumbra en al impunidad y en al cantidad de crímenes que aún se cometen, sostiene Mario Polanco del Grupo de Apoyo Mutuo de Guatemala, GAM.
Según datos de GAM el conflicto armado dejó unos 200.000 víctimas, lo que implica un promedio anual de más de 5 mil quinientas personas. En la actualidad se reporta un promedio de 6 mil muertes al año por actos de violencia.
El integrante del grupo de monitoreo sobre la situación de los derechos humanos encuentra varios motivos de este incremento de la violencia: “La población de Guatemala ha crecido y el país enfrenta peligros que antes no existían como el crimen organizado, la presencia de ‘maras’, etc. Estos factores unidos a la impunidad y la debilidad institucional, sobre todo en materia de seguridad, contribuyen a que la violencia se incremente“.
Promesas de cambio
Antes de asumir su cargo, el presidente Alvaro Colom había prometido ‘enfrentar la delincuencia con inteligencia’. Para Polanco, lo demagógico del lema se ve ampliamente demostrado por la ineficacia de las acciones y peor aún, por el constante cambio de políticas y de liderazgos de las principales instituciones de seguridad durante estos casi dos años de su mandato.
“Ya vamos por el cuarto ministro del interior y por el cuarto director de la policía. Y uno de los directores de la policía incluso está en la cárcel, porque se descubrió que estaba involucrado con el crimen organizado” señala Polanco, quien advierte que también se han dado casos de nepotismo. Tal sería el caso de la que fuera directora de la policía, Marleni Blanco, según informes, familiar de funcionarios de gobierno.
Naturalmente, explica Polanco, no puede achacársele sólo a Colom la situación actual de violencia en el país. “Es cierto que él heredó todo este tipo de problemas, pero también es cierto que su gobierno hizo muchas promesas y nada se ha cumplido. Como resultado el clima de inseguridad ha empeorado”.
Polanco esperaría que haya un poco de mayor estabilidad en las políticas de seguridad que se implementen ‘estabilidad también en los funcionarios que se hayan nombrado recientemente, tanto el director de la policía como el ministro del interior. “Si se logra eso por lo menos podríamos tener algún tipo de política mínima que garantice el combate a la delincuencia”.
Escuche la entrevista a Mario Polanco del Grupo de Apoyo Mutuo de Guatemala, GAM.






























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