"Han asesinado una vez más la esperanza de democracia, de equidad, con todo el embate de un terrorismo contra nuestro pueblo".
Pablo Gámez
La captura esta madrugada del Presidente Manuel Zelaya por parte de militares hondureños se traduce, de facto, "en un golpe de estado militar", denuncia la OEA y todos los presidentes de América Latina. Zelaya se encuentra refugiado en Costa Rica, aseguran distintas fuentes.
La ministra de Seguridad de Costa Rica afirma que el presidente Manuel Zelaya está en San José , donde fue traído por los mismos militares que lo sacaron de su casa en Honduras, dijo la ministra Janina del Vecchio.
La preguta que trata de adquirir respuesta es: quién está apoyando a los militares que dieron el golpe de Estado? Muchos elementos indican que los militares actuaron en absoluta desintonía respecto del pueblo hondureño, con lo cual no tienen un bastión del cual sujetarse, salvo la culeta del fusil y el miedo generado por los cazas que sobrevevuelan Tegucigalpa.
Desde fuera: Daniel Ortega, en Managua, ha convocado una cumbre de presidentes del itsmo para exigir la vuelta al poder de Zelaya. Lo mismo pide la Casa Blanca y lo mismo exige la Organización de Estados Americanos.
A partir de estos escenarios, es altamente probable que el golpe de los militares hondureños sea una aventura de pocas horas, porque no hay país alguno que salude el golpe militar perpetuado contra el Presidente Zelaya, salvo un pequeño y probablemente poderoso grupo de oligarcas y terratenientos que se encuentran detrás de esta operación militar.
Apenas ayer el presidente Manuel Zelaya hablaba sobre el domingo 28 de junio como "un día histórico" para su país, aludiendo a la consulta convocada para que los hondureños decidieran sobre la figura de la re-elección presidencial, algo que le permitiría a Zelaya continuar en el poder.
Fecha histórca
En la consulta se iba a preguntar a los hondureños si aprobaban que hubiese un referéndum en las elecciones generales del 29 de noviembre, la cual decidiría la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución, proceso que los detractores del gobernante atribuyen a una intención de éste de perpetuarse en el poder.
Pero la consulta de este domingo venía cargada de venenos. La Corte Suprema de Justicia de Honduras había declarado la consulta de ilegal, señalando claros vicios en un proceso que la Corte calificó de "ajeno a las tradiciones democráticas del país".
De hecho, ni el poder Legislativo ni el Ministerio Público ni los militares apoyaban a Zelaya en su aventura constitucional.
El Presidente estaba sólo, pero aún así quiso mantener la marcha a trancas hasta llegar a este domingo 28, fecha en la cual, sobre las cinco de la madrugada de su país, fue despertado por 200 militares, capturado y llevado a San José.
Tal vez sería más acertado decir que Zelaya desde que llegó a ser nombrado presidente de Honduras, se encuentraba sólo -- políticamente hablando--, porque quiso tomar distancia de los poderes "consolidados" de Honduras, atreviéndose a lanzar una reforma fiscal, le cerró el gripo al monopolio de las importaciones de combustibles, armas y medicinas; además que le sentó un punto y final a las grandes fortunas que recibían medios de comunicación desde el Estado, lo cual explica la confrontación mediática que ha mantenido desde que llegó a la presidencia de su país.
Zelaya buscó otras alianzas y apostó por las capas más bajas de su país. Sustituyó a políticos por gentes de pueblo, decisión que le costó la enemistad declarada de poderosísimos sectores económicos y políticos de Honduras.
Visto desde los de abajo, Zelaya se había convertido en el ansiado Robin Hood del pequeño país centroamericano. Aumentó el salario mínimo y abrió la casa de gobierno a los sectores más desposeídos. Pero no todo lo hizo bien.
Desde 2008 cargaba con importantes enfrentamientos con el Congreso por la ley que buscaba para financiar a partidos políticos desde el presupuesto nacional. La elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia vino llena de vicios y la del Fiscal General desencadenó una indignación nacional.
El presidente sabía que estaba sólo y amaneció sólo este domingo 28 de junio, cuando los militares fuertemente armados irrumpen en su casa y lo secuestran.
Desde que esto sucede, carros blindados, helicopteros y aviones se apoderan de las calles y cielos de Tegucigalpa.
Las redioemisoras del país fueron ordenadas por los militares hondureños a programar música solamente, olvidando los programas informativos. Poco a poco los medios en el país dan cuenta de los acontecimientos de las últimas horas, pero la desinformación es la nota dominante.
Aún no se ha anunciado un comunicado por parte de las FF.AA. de Honduras. El país centroamericano se encuentra a la deriva ante un golpe militar que recuerda la fragilidad de una región que no termina de afianzar su frágil democracia.
Los acontecimientos en Honduras han sido calificados por toda la región como un "golpe militar de estado".
Reacciones
El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha sido uno de los primeros en denunciar que hubo un "golpe de Estado militar" en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya, y llamó a la comunidad internacional y a movimientos sociales a condenar esta "aventura" antidemocrática.
Morales: "Hago un llamado a organismos internacionales, a movimientos sociales, a presidentes a condenar y repudiar este golpe de estado militar en Honduras".
Por su parte, el presidente venezolano, Hugo Chávez, se suma al lamado de Evo Morales y denuncia un "golpe de Estado" contra su par hondureño Manuel Zelaya, e instó a homólogo estadounidense, Barack Obama, a pronunciarse al respecto porque "el imperio yanqui tiene mucho que ver" con lo que está ocurriendo en Honduras.
La presidencia checa de la Unión Europea ha sido también una de las primeras en condenar el "golpe militar" en Honduras.
Entretanto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, tambiébn condenó "severamente" el golpe militar en Honduras y pidió la colaboración del mundo contra esta crisis política.
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